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Carlos Drummond de Andrade

Estatua de Drummond de Andrade en Copacabana

El brasileño Carlos Drummond de Andrade (1902-1987) es uno los grandes poetas del siglo XX en Latinoamérica. Escribió una vasta obra, 28 libros de poesía publicados. Fue candidato al Premio Nobel de Literatura, pero rechazó la nominación. A mí me gusta mucho, sobre todo sus poemas breves. Aquí van dos muestras, Ausencia y Los muertos.


Ausencia

Por mucho tiempo creí que la ausencia es falta
Y lamentaba, ignorante, la falta
Hoy no lo lamento
No hay falta en la ausencia
La ausencia es un estar en mí.
Y creo que esa huella blanca, situada en mis brazos,
ese río y la danza y la invención exclamaciones alegres,
debido a la ausencia, es la falta asimilada
que nadie podrá apartar de mí.

Los muertos

En la ambigua intimidad
que nos conceden
podemos andar desnudos
delante de sus retratos.
No reprueban ni sonríen
como si en ellos la desnudez fuese mayor.


 

De lo poético entre el ser y la nada: ‘Los materiales del cielo’

1

Al leer Los materiales del cielo (Premio de Poesía Dulce María Loynaz, Puente a la Vista Ediciones, 2019), de Juan Manuel López, algunos podrían sorprenderse por el hecho de encontrarse con un libro en prosa. Y ciertamente es así. Lo que no impide que este cuaderno quede, sustancialmente, dentro de lo poético. Además, no solo viene a ser prosa poética por la forma, o tal vez —digámoslo un poco rupestremente— por un estilo que se inserta en lo horizontal y no en lo vertical, sino porque resulta una manera de escribir, elegida espontáneamente por el autor —eso de cambiar la disposición del espacio lírico, digo— para hacer que fluyan mejor sus ideas y así lo poético, lo lírico, se envuelva en una atmósfera y un cauce esencialmente a gusto en la profundidad de su creación.

En efecto, lo importante de este libro es la fuerza lírica que emerge de sus palabras, de las imágenes, de la interrelación entre las ideas, la tropología y la atmósfera que se entrelaza con el tono dramático de una existencia consciente de su humanidad y su sociedad.

De aquí que, entre tantas cosas, aprecio una cierta paradoja entre una existencia agónica y la necesidad del autor de escribir sobre su existencia, algo así como un sentimiento vibrante de tristeza y serenidad (quizás podría añadir: un lenguaje no intelectualizado, y sí con plenitud humana); un sentimiento poético que, con naturaleza propia, sale del interior del ser.

En Los materiales del cielo resalta la relación creciente entre el individuo y el mundo, entre el individuo y la vida. De alguna manera, el mundo siempre espera algo de cada uno, y en este caso es la proyección del creador. Escribir —como a muchos nos pasa— es el puente, el enlace de fuerzas entre mi “yo profundo y el prójimo”. Hay indefectiblemente una retroalimentación espiritual, incluso ética y épica, de valentía y esperanza: “Seguiremos soñando el pan y la dicha de compartirlo. Seguiremos soñando el amor y el sueño” (I “La claridad”, p. 12).

Esto aún en un país como Cuba solo puede darse por la reciprocidad del creador. No es la burda realidad corpórea la que incide en él, es la potencialidad de la vida y la posibilidad inevitable de un cambio futuro. Es por ello, por la esperanza, que de la intimidad sale la poesía en forma de discurso. Es lo poético del ser que se rebela ante una realidad convulsa de lo Mismo, de lo injusto, de una precariedad existencial que ha sido impuesta.

En mucho, este libro es irreverente con la poesía misma. Se vislumbra como una poética de corte metatextual:

Si creyéramos que el cuerpo de la poesía son los poemas –esos artefactos de laboriosa mecánica– y que solo se llega a su reino a través de imágenes escritas en líneas cortas o largas, pero frías como cadáveres. Entonces estaríamos perdidos, más allá del cuerpo, más allá de los poemas, algo de salvación ofrece la poesía. Si no, cómo se explica que mientras el cuerpo o los poemas nos desorientan por caminos que conducen a la muerte, una luz serena nos alumbra y hace sentir el prodigio de la vida (II “Algo de salvación”, p. 13).

El sentido poético de este libro propone sus propias coordenadas. No importan las convenciones, y solo sigue el curso de su íntima expresión. Es el vorboteo espontáneo de sentir lo poético y no las “imágenes escritas en líneas cortas o largas, pero frías como cadáveres”.

Por otra parte, muy poco esfuerzo habría que hacer para leer entre líneas la crítica política al uso de excelentes imágenes que persuaden por su originalidad. Diría que más que polisemia es una ambivalencia entre verso y prosa que señala sin ambage la opresión existencial:

escribir no es oficio próspero para los de mi casta, sino más bien mi destino, una tiranía que me obliga a perder el tiempo pensando a la sombra de quienes no piensan. Ese es mi sacrificio. Y poco —o casi nada— puedo hacer para cambiarlo (III “Bajo la estrella equivocada”, p.14).

Este libro cuenta con la audacia de mezclar lo político con lo existencial, una línea que en mi consideración está subyacente en todo el cuaderno. En realidad, aquí lo político no se esconde en el trastabillar o en la precisión de palabras escogidas, sino que se presentan sugerencias ideoestéticas que develan algo más allá de una bella imagen poética: “… perder el tiempo pensando a la sombra de quienes no piensan. Ese es mi sacrificio”. 

2

Una curiosidad de Los materiales del cielo es la cita del conde de  Lautréamont. No por la cita en sí misma, sino por el autor escogido, que da la impresión de que con ello se crea una amenaza para todo lector, como si pretendiera indicarnos que en el libro vamos a encontrar una especie de herejía de las herejías, como lo fueron en su tiempo Los cantos de Maldoror, de este famoso conde: delito, muerte, asesinato, sadomasoquismo, ofensas, podredumbre, corrupción y deshumanización, entre tantas salvajadas humanas (aun cuando aquellos famosos cantos, junto a las obras del marqués de Sade, expusieron al mundo la belleza del horror) y de la verdadera desnudez humana. No obstante, la alusión (o tal vez mejor decir: la función) del conde de Lautréamont en este cuaderno de Juan Manuel es el de retomar un verdadero sentido de rebeldía —no ante el lector, claro, sino contra el opresivo contexto de la dictadura que ha durado ya más de 60 años.

Es de notar que toda la realidad cubana está politizada, el aire que se respira es nocivo para la mente, para el alma. Hay que recordar que, en su libro, Lautréamont no solo se rebelaba contra todo lo que significara humanidad, sino también buscaba contradecir la realidad con lo imaginario, y en este sentido veía fundamentalmente a Dios como parte de esa realidad. De aquí que Los cantos de Maldoror se convirtieran en una fuerte base de lo que poco tiempo después sería el surrealismo. Para Lautreamont la dimensión imaginaria había vencido a la realidad corpórea. Es un tanto también lo que plantea Los materiales del cielo, la energía poética superando la tosquedad de lo vivencial en la Isla.

3

Otra de las posibilidades conjeturales podría ser ciertamente Stéphane Mallarmé, citado en algún momento del libro, quien fue incluso realzado por José Lezama Lima, un estudioso y admirador preclaro de su obra, y en el que Juan Manuel López de seguro también habrá incursionado para incluir a ambos (a Mallarmé y Lezama) en su potencialidad poética. Este gran orfista que fue Mallarmé se movió en un diapasón histórico de la literatura francesa, respirando magnificencia por las figuras líricas que le rodearon en su propia tertulia llevada a cabo en su casa de París. Desde Théofile Gautier, Théodore de Banville y Charles Baudelaire hasta Reiner María Rilke y Paul Valéry estuvieron de muchas maneras en contacto con este destacado poeta, quien llegó a ser incluido, junto a Arthur Rimbaud, en el libro de Los poetas malditos de Paul Verlaine. Y es en todo este conjunto tan preciado de la poesía francesa del siglo XIX, a no dudar, en el que se ha movido Juan Manuel López. De aquí que se pueda sentir esa honda palpitación humanista, de agonía, opresión y esperanza en este joven poeta cubano.

4

Es indudable que el existencialismo forma parte fundamental de Los materiales del cielo, independientemente de posibles influencias de todo lo mencionado con anterioridad. Desde su inicio, es un libro dedicado a reconocer la individualidad humana. Cada una de sus palabras lo alejan de lo grupal, de lo colectivo, no así de la sociedad.

Es la existencia, la vida experiencial de la persona, lo que define al ser como sustancia de sí mismo, según la filosofía existencial. Y de aquí sale algo que puede constituir lo transcendental de este libro, y es que a pesar del aplastamiento social, la opresión y la asfixia que pueda sentir el sujeto lírico, en su interior está el objetivo crucial de su pensamiento, que es su voluntad de libertad.

No hay nada más humanista, por lo que cada creador trasciende, que la libertad. La libertad no es solo movimiento, búsqueda y amor por la vida y la creación, sino además voluntad, fe y esperanza constante, entre probablemente muchas cosas más. La libertad es la luz de una estrella remota que llega hasta nosotros contándonos su historia, diseminando en nosotros el afán por alcanzar alguna vez ese sol moral no solo de una galaxia lejana, sino de nuestro ser íntimo. Es lo que piden los poemas de este libro.

Un poema como “Monólogo del soñador” (XIV, p. 25) es la clara agonía de un poeta ante la Isla. Es un cierto grito desgarrador después de 61 años de prohibiciones, de deformaciones personales y sociales. Es exactamente esa huida de Tolstoy, como plantea este poema, pero también es más: es el escape del creador, el alejarse de uno mismo. Es salirse de la muerte en vida para arriesgarse en el abismo. Es irse a la dimensión de los sueños sin importar nada ni nadie. Escribir sobre todo esto es mostrar, por encima de todo, la libertad de lograrlo.

5

En estas páginas hay un humanismo desbordado. No queda espacio para una poesía artificial. El deslumbramiento se precipita en la audacia para decir las cosas. Importa nada el riesgo. No hay algo más fuerte contra la realidad corpórea que la idea poética desmintiéndola. Aun cuando el miedo lacera las almas. El sujeto lírico apela a su interior y encuentra, quizás sin saberlo, a su Bukowski escondido, y se embriaga con sus sueños rebeldes, con su miedo que es de todos, que es de él también pero distinto, el miedo de no querer despertar a su perro negro que es Bukowski. Un perro negro que clama por su libertad con ladridos borrachos. El autor es un ebrio de la imaginación con la que le pega a la vida, a su entorno, a su propio destierro de la realidad. Por ello nos dice:

Hay en mi corazón un perro en pie de guerra, con hambre y espanto, pues todo lo que toca se convierte en muerte. La noche lo deslumbra. Le gusta salir cuando los otros duermen o se revuelcan en sus nichos de muertos vivos con las bocas selladas por el miedo. La noche es su legítimo amo. Por eso es aliado de los locos y los ladrones, de los justos que huyen sin saber de quién ni adónde, las putas y los maricas, los poetas que huelen a whisky o a mierda y no buscan aliviar sus tormentos en Dios (XXIII “Balada del perro negro”, p. 37).

Esto no es más que un humanismo creciente, desbordado, que al mismo tiempo se descubre herido. Es el ser del individuo  incidiendo en el mundo. El antihéroe desgastado, pero antihéroe al fin, echándose alcohol sobre la herida.

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Las letras (ideas, imágenes y metáforas) que regodean el alma cuajan el espacio de Los materiales del cielo. Hay todo una poética existencial y política en las palabras, una exacta precisión ideoestética. Hay poemas estremecedores en este sentido. Me atrevo a decir que —desde un punto de vista conceptual— se proyectan principios básicos que forman toda una base de libertad y esperanza. Un caso es “Música interior” (XXIX, p. 46), que podríamos decir que transforma la existencia interior en todo un manifiesto de rebeldía contra la impotencia de no actuar, de que los demás conformen la soledad. La música es la energía que se crea en este individuo (el sujeto lírico que padece el propio absurdo en que vive); energía que irrumpe y deshace el cuadro de los solitarios, de los desunidos, de todos aquellos que, en verdad, no emplean el silencio para pensar. Otro poema revelador de esperanza y de valentía, lo encontramos en “El refugio”:

Escucha bien, pequeño mío: aunque el miedo se te haga más profundo que un océano y el dolor sea un cuchillo abriéndote un ojo, tienes que defender la verdad.

La verdad es tu único refugio; confía en ella y nunca estarás solo. Aun cuando te creas un asceta, recuerda que no estás solo: la verdad está contigo. Ella será la vista en tus ojos vendados, las palabras en tu boca amordazada, el valor en lo más profundo de tu miedo. La verdad siempre conduce a las certezas, limpia el maquillaje de los hipócritas y revela cuánto vale un hombre cuando la posee (XXX, p. 48).

Cuán difícil podría ser decir esto de manera tan directa y al mismo tiempo tan bella, sin caer en la cursilería del panfleto. Es la energía de las palabras y el momento exacto del cuaderno para expresar lo que se espera de todo cubano.

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Por último quiero hablar de lo universal, cómo trasciende aun cuando se exprese la situación de un mundo reducido a un archipiélago; es cuando lo local se proyecta al mundo por la belleza de las palabras, y es que el dolor, el sufrimiento cualquiera sea, la soledad y el silencio inconmensurable logran siempre rebasar toda frontera; logran romper la barrera geoontológica del hablante. La categoría de lo universal es una de las mejores cosas que le podrían pasar a este cuaderno, puesto que su autor logra ponerse a la altura de cualquier clásico de la poesía mundial, y lo consigue a través de la magia del talento, mediante ese misterio que palpita en las palabras, las ideas, las imágenes y lo metafórico. Esa potencialidad de la sugerencia, una manera plenamente connotativa de decir las cosas, de “nombrarlas”, como diría Eliseo Diego.

Un poema como “El vendaval” nace de lo decrépito, del miedo, la cizaña  y la miseria constante, inalterable; busca atestiguar que toda la ciudad está rota pero se refleja en el cielo, materiales visibles e invisibles; es como un deslumbramiento de las ruinas (“El arte de hacer ruinas”, Antonio José Ponte). Y esos materiales del cielo bajan como un reflejo del fracaso, aun cuando el sueño, enardecido como el capricho de un mítico semidiós, hace de la ciudad la causa para un ángel y su lanza:

En las azoteas han puesto alambradas, y en las puertas y ventanas, rejas y más rejas. Esta ciudad y yo nos hemos llenado de rejas. Tantas rejas de hierro, tantas puntas de lanzas que parten invisibles desde dentro de mí para hacerse visibles cuando atraviesan a la isla de una ciudad a otra, de un hombre a otro. Son infinitas. Toda una vida no bastaría para contarlas. Las sábanas blancas en los balcones flotan como banderas vencidas al viento que no es viento sino un vendaval de desilusión y muerte. Sin embargo, la ciudad sigue en pie sobre ruinas, terriblemente hermosa (XLIV, pp. 72-3).

Aquí la Nada queda atrás, borrándose, haciéndose más Nada que nunca. Y el ser se alza como un nuevo amanecer del mundo. Bienvenido a la Imago de los dioses, poeta.


 

Nueva ola represiva de fin de semana en Cuba (testimonios)

El activista Denis Solis (Facebook)

Este fin de semana que cierra noviembre 15 ha sido particularmente aciago para la sociedad civil cubana y el sector cultural independiente, víctima de una nueva ola represiva del castrismo.

Jóvenes artistas y activistas que piden la liberación del también activista Denis Solís en las afueras de la estación policial de Cuba y Chacón, en la Habana Vieja, han sido sucesivamente arrestados y algunos golpeados por la policía política. Algunos testimonios agrupados por nuestra redacción:

«Ya no sé ni cuántas veces escribiré artículos o textos referentes a detenciones arbitrarias en mi país. Solo sé que cada vez que lo hago siento una opresión en el pecho que apenas me deja respirar. Hoy fue el tercer día de esta nueva ola de arrestos por el solo hecho de exigir justicia, por el solo hecho de hacer valer nuestros derechos como ciudadanos libres que somos (ya había redactado de la manera brutal y despiadada en que me trataron cuando fui detenido en las cercanías del Capitolio, cómo me golpeaban en el lugar donde más me dolía, en fin, el típico trato de una policía corrupta al servicio de un régimen». Hector Luis Valdés Cocho

«Fuerzas represivas del régimen comunista de Cuba, a altas horas de la noche, liberan en un puente de carretera a su suerte, y a más de 20 km de su casa, al joven objetor de conciencia cubano Osmel Rubio Santos. Rubio Santos, quien llegó a su casa a la 1 am de hoy, había sido detenido entre 5 y 6 de la tarde de ayer junto a varios activistas del Movimiento San Isidro, cuando se encontraban frente a la U/P de Cuba y Chacón solidarizándose con Anamely Ramos González, Maykel Castillo Pérez, Iliana Hernández y Denis Solís González». Ángel Moya

El científico y activista Oscar Casanella publicó este domingo en su muro de Facebook, desde La Habana, la siguiente ‘Cronología de recientes arrestos arbitrarios’, lo que ya puede catalogarse como un formato represivo de fin de semana contra la cultura independiente en Cuba y sus ámbitos relacionados:

Lunes 9 de noviembre (1 arresto)
1- Denis Solís González

Jueves 12 de noviembre (2 arrestos)
1- Luis Manuel Otero Alcántara
2- Iliana Hernández Cardosa

Viernes 13 de noviembre (10 arrestos)
1- Maykel Castillo Pérez
2- Anamely Ramos González
3- Iliana Hernández Cardosa
4- Oscar Casanella
5- Omara Ruiz Urquiola
6- Luis Manuel Otero Alcántara
7- Katherine Bisquet
8- Adrian Rubio
9- Jovián Díaz Batista
10- Jorge Luis Estien Bryan

Sábado 14 de noviembre (14 arrestos)
1- Luis Manuel Otero Alcántara
2- Iliana Hernández
3- Anamely Ramos González
4- Maykel Castillo Pérez
5- Hector Luis Valdés Cocho
6- Alfredo Martínez
7- Amaury Pacheco
8- Michel Matos
9- Lázaro Yuri Valle Roca
10- Eralidis Frómeta
11- Katherine Bisquet
12- Adrian Rubio
13- Yunier Gutiérrez
14- Yasser Castellano

 

 


 

Un libro redondo y abarcador

José Hugo Fernández en el Festival Vista de Miami

Tras más de veinte libros escritos, José Hugo Fernández (JHF) llega a esa planicie en que el escritor necesita muy poco para decir y dice mucho. Nanas para dormir a los bobos (Neo Club Ediciones, 2017) tiene el valor de reunir los ardides de la oralidad, la suspicacia del cuento corto y ese pulso que necesita una carrera de largo aliento para acompañar al lector.

Los que se acerquen a este libro podrán gozar de aquella máxima de Poli Délano: El cuento, si breve… Monterroso. Lo digo en los términos narratológicos que mejor se ajustan a una selección de cuentos que alcanzó el premio Reinaldo Arenas en su segunda edición, lo que habla muy bien de su jurado, de la cuidada edición del incansable Armando Añel y de esa voz que hay que empezar a reconocer de una vez entre nosotros: JHF.

Creo que lo mejor de este manojo de cuentos es su cercanía a la vida real, aunque a veces algunos diablillos de la fantasía nos asalten para hacernos caer en la cuenta de que todo camino onírico va a dar siempre con la realidad más chata.

Los personajes que integran este todo que es Nanas… vienen de ese aeda, que a la manera de los antiguos iba de pueblo en pueblo recogiendo historias para luego devolverlas en el tamiz de su propia lengua, entre los aplausos arrebatados de los aldeanos que no tenían otro medio que la lengua oral para saber las noticias del otro lado del mundo -que no era más que su propia frontera.

Una de las piezas mejor logradas en esta selección acaso sea ‘Remedio santo’. Una reclusa altamente peligrosa escapa de Manto Negro, la más famosa de las cárceles para mujeres en Cuba. En la huida va a dar directamente con la casa de un joven labriego a quien obliga a tener sexo con ella. De la «violación» al macho cabrío y montaraz que era por entonces el joven campesino, nace una relación que los lleva incluso a que, cuando la mujer es atrapada nuevamente por la penitenciaría cubana, acuerden tomar lo que en la jerga carcelaria se llama «Pabellón conyugal», pero… siempre hay un pero en las historias trágicas, siempre una historia se concatena con otra para que los finales no sepan a libros reescritos una y otra vez. El cuento termina de una manera espectacular, no puedo contarles el final. Lo siento.

El cuento está escrito en clave de señas a historias ya pasadas, como si los lectores más cautos fuéramos a dudar de unas herramientas narrativas de este tipo. Un cuento redondo, diría mi dilecto maestro Salvador Redonet.

Hay algo curioso en una selección como esta, y es que muchas de las compilaciones de cuentos de la actualidad carecen -por haber sido escritos de manera dispar y a mansalva de la actitud creadora de sus autores- de un hilo conductor creíble. Hay un autor-personaje que hilvana a cada tanto lo que ha leído, observado o recogido al desgaire su vida libresca.

Melville y Balzac se dejan robar personajes y situaciones que luego JHF devuelve iluminados por el prisma de un narrador que se siente con fuerzas para acoplarlos a la realidad insular. Los hipertextos de los que hablo no aparecen siempre a la vista del lector más incauto. Hay que aguzar bien la vista, y el oído. En estos cuentos suena un cuerno que anuncia que ha llegado un griot africano a predecirnos el futuro, a hablarnos del pasado como lo hiciera Homero, es cuanto menos un Juan Hablador que ha venido a descubrirnos las historias más cotidianas y las ha convertido en piezas de lujo para los más exigentes lectores.

Larga vida al Premio de Narrativa Reinaldo Arenas: Nanas para dormir a los bobos así lo atestigua. Felicidades al autor, a los organizadores del certamen nacional y a Neo Club Ediciones por la suerte de contar con otro excelente libro en su colección.


@alambradas

Viernes 13 en Cuba

Activistas y miembros del Movimiento San Isidro este viernes (Facebook)

Ni siquiera el triunfo del candidato demócrata Joe Biden, ante el cual se hubiera esperado de La Habana un mínimo de sentido común —al menos de cara a la galería—, está impidiendo el auge de la represión en Cuba, como demuestran los sucesos de este viernes 13 en la Isla.

«¡Acaban de ser arrestados en la estación policial de Cuba y Chacón (Habana Vieja) los artistas y activistas que reclaman la liberación de otros artistas y activistas detenidos y encarcelados injustamente!», expresó el Movimiento San Isidro, de arte independiente, en su canal de Facebook.

«El departamento de la seguridad del estado viola el derecho constitucional de manifestación», añadió el movimiento. «Así mismo es como pretenden violar los DDHH desde su asiento en el Consejo de Derechos Humanos en Naciones Unidas. La ciudadanía cubana intentando hacer valer la Constitución y el Gobierno lo impide reprimiendo».

En la foto que encabeza esta nota, el activista Oscar Casanella afirma: «Estamos fuera de la estación de Cuba y Chacón esperando saber de Anamely Ramos González, Maykel Castillo Pérez, Iliana Hernández y Denis Solís González», todos ellos detenidos por la policía política en La Habana.

El también activista Hector Luis Valdés Cocho informó en Facebook que poco después habían sido detenidos Jovian Batista, Luis Manuel Otero Alcántara y el propio Oscar Casanella.

La represión contra activistas y artistas independientes ha sido una constante in crescendo en los últimos tres años, y el Movimiento San Isidro resulta uno de los blancos más constantes del Estado policiaco. Y aunque algunos analistas han señalado que el ascenso de una nueva administración estadounidense podría «dosificar» los instintos represivos del castrismo, las señales no son muy alentadoras.

 

 

 


 

Maltinga: Delegación cubana busca recuento en Hialeah

Cuando todo parecía perdido, u olvidado, los embajadores de la maltinga cubana renacen de sus cenizas para mostrar al mundo que “Cuba sigue revolucionando motores”, es decir, calentándolos en la pista de despegue de su mundo alternativo.

Definida hace ya un burujón de años como la nueva «malta con moringa» por la periodista cubana Idalmis León, la maltinga «haría las delicias de los recontadores de votos floridanos», en un pedido extraoficial que el gobernante procastrista Miguel Díaz Canel habría hecho llegar a la Comisión de Asistencia Electoral de Estados Unidos y cuyos entretelones apuntan a un desafío a la comunidad cubana de Miami.

Según diversas versiones, un enviado de Díaz Canel ya se encuentra en Estados Unidos con una caja de maltingas, bebida que desarrollaran en la Universidad de Matanzas (occidente de Cuba) varios cientos de estudiantes y profesores entregados a la ardua tarea de inventar algo que salvara a la “revolución”. Una batalla que desde hace más de medio siglo se libra infructuosamente, dejando a su paso un reguero de emigrantes, exiliados, encarcelados y envenenados (por la frustración).

Pero, ¿qué es la maltinga exactamente? Se trata de una “bebida energética” elaborada a base de afrecho, un subproducto de la industria cervecera, arroz malteado germinado, azúcar y moringa. Gracias a su consumo, han argumentado Díaz Canel y sus embajadores presumiblemente en Washington, se podría acelerar el conteo de votos en Florida porque, “si van a recontar en Georgia, ¿por qué no en Hialeah?”.

“Llevamos contando votos desde los mismos inicios de la revolución”, habría asegurado Díaz Canel en correo electrónico enviado a la Comisión con sede en Washington. “Nuestra democracia es participativa y nada ni nadie puede darnos lecciones de cómo cuadrar la caja, la cual constituye en sí misma una revolución alimentaria”.

La maltinga nació en la planta piloto del departamento de Química e Ingeniería Química de la referida Universidad de Matanzas, donde los estudiantes hacían cerveza durante sus prácticas de la asignatura Bioquímica -relató en su momento el periódico Girón (local)-, de manera que no hay que ser muy imaginativo para percatarse de que fue empinando el codo que a alguien se le encendió el bombillo de esta nueva batalla energética.

No debe olvidarse que hace apenas ocho años el Fondo Canadá-Cuba para Iniciativas Locales cedió 21,000 dólares para multiplicar la maltinga como los panes y los peces. Y aunque nada más se había sabido en los últimos años sobre la fulminante bebida, el régimen cubano podría haber hallado la manera de obtener, gracias a ella, un desembolso al menos similar al del fondo canadiense.


 

La bondad, otra especie en vías de extinción

Cuando en un futuro más o menos próximo quede establecido el monto de la catástrofe material que ha ocasionado a Cuba más de medio siglo de dictadura totalitaria, también habrá que hacer el recuento de sus daños en el orden espiritual. Tendremos que escarbar entonces entre tanto tesoro pulverizado dentro de nosotros para reencontrar la bondad y tratar de reconciliarnos con ella.

Tanto o más preocupante que la corrupción, o que esa doble moral que ya casi es marca de identidad entre nosotros, es que hayamos arrojado la bondad al cubo de la basura a partir de un prejuicio que es deudor directo de la influencia fidelista y flagrante prueba de involución humana: la tendencia a creer que con el acto bondadoso nos exponemos a mostrarnos débiles o cobardes ante el otro.

La bondad, desde luego, nada tiene que ver con la tolerancia ante el malvado, ni con la pasividad ante lo mal hecho. Pero mucho menos es sinónimo de cobardía, o aun de mero conservadurismo. Dijo alguien que basta un instante para hacer un héroe o un líder, pero se necesita una vida entera para hacer un hombre de bien. Y a juzgar por lo que se ve a diario, tanto en la Isla como fuera de ella, los cubanos hemos perdido de vista ese concepto tan diáfano. Nos cuesta poco elogiar a cualquier charlatán con ínfulas de paradigma, o irnos con la de trapo apoyándolo, aunque tengamos que volver la espalda a infelices desesperados.

Por lo que se ve –tanto en Cuba como fuera de ella–, no concebimos ya que nuestras representaciones de liderazgo no respondan sino al prototipo de sujetos violentos y rencorosos, machistas en estado puro, soberbios y egocéntricos.

Si nos abochorna el uso de la bondad como respuesta a la maldad. Si rechazamos ser bondadosos por el pudor de que nos consideren pusilánimes. Si confundimos la bondad con el miedo o el conservadurismo. Si a la hora de practicar la bondad tememos que se nos vea como cómplices del malvado, tal vez no sólo seamos cómplices, sino además algo peor: agentes espirituales del malvado.

De algún modo representamos al malvado cuando en nuestra conducta se refleja la suya.

Así como siempre resulta aconsejable confiar en la integridad de una persona bondadosa y serena, suelen no ser fiables el vociferador, el petulante, el ventajista.

Tampoco se trata de descalificar las proyecciones convencionales del heroísmo. Mucho menos de ignorar su importancia en condiciones como la de los opositores cubanos, enfrentados a una tiranía que siempre se basó en la violencia y en el uso bruto de la fuerza, y a la que hoy, en franca bancarrota, no le queda a mano sino la cañona para extender su poderío durante un poco más de tiempo.

Lo absurdo, lo incivilizado, y hasta lo imprudente, porque nos hace débiles, es que –tanto en la Isla como fuera de ella– consideremos vergonzoso enfrentar el mal haciendo el bien, y que ante el insolente guapetón del barrio no marquemos distancia y categoría, justo a través de la bondad. Cuanto mejor es el bueno, tanto más molesto para el malo, dejó dicho San Agustín. Santa palabra.


 

Los cubanos y la caída del Muro de Berlín

Rostropovich en concierto en el Muro de Berlín

Se cumplen 31 años de la caída del Muro de Berlín, el suceso que partió en dos las aguas de la guerra fría y que los cubanos de ambas orillas, a pesar de los pesares -la liberación, lamentablemente, no se extendió hasta la mayor de las Antillas-, tienen muy presente. A continuación algunas citas a propósito del histórico acontecimiento:

«La noche del 9 de noviembre de 1989 (al parecer por un error de Egon Krenz, sustituto de Erich Honecker en la secretaría general del Partido y en la jefatura del estado después que este dimitiese menos de un mes antes) una marea humana cruzaba en ambas direcciones los puestos de control del Muro que había dividido la ciudad de Berlín durante veintiocho años, dos meses y 26 días. Familiares, amigos y desconocidos se abrazaban y besaban, mientras un enjambre de aplicados berlineses atacaba las paredes de hormigón con cualquier objeto que estuviese a su alcance en un simbólico gesto de libertad. La Guerra Fría y la RDA habían concluido de facto su ciclo vital». Armando Navarro Vega

“El gran símbolo del fin del comunismo como sistema político fue la caída del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989. Hoy hace 31 años. Aunque quedan regímenes como los de China, Cuba y Corea del Norte, no están afianzados en una ideología, sino en una estructura cuya finalidad únicamente es permanecer en el poder y destruir a sus pueblos”. Luis de la Paz

“Cuando llegué a Europa en 2014, tuve acceso a un volumen de información sin precedentes y, entre muchas más, pude conocer la historia de “Libre”, la canción de Nino Bravo. Está dedicada a Peter Fechter, obrero de la construcción que, con apenas 18 años, como tantos otros ciudadanos de aquel engendro estalinista y criminal llamado eufemísticamente República Democrática Alemana soñaban con superar el Muro de Berlín y acceder a la libertad perdida desde la ocupación soviética. Fechter fue el primer ciudadano alemán asesinado en el intento de llegar a Berlín Oeste. Fue derribado por las balas de los soldados soviéticos y, malherido, no recibió asistencia médica alguna hasta que se desangró”. Armando León Viera

“Para mí, uno de los instantes más simbólicos y emocionantes de la historia es la imagen que capta el momento en que Mstislav Rostropovich ofreció un improvisado y sentido concierto frente al Muro de Berlín, ya casi en ruinas, apenas horas después de su caída… El consagrado cellista, gran amigo del escritor disidente ruso Alexander Solzhenitsyn, tuvo que vivir varios años en el exilio debido únicamente a su activismo a favor de los derechos humanos y su oposición al gobierno de la extinta Unión Soviética”. Karen Caballero

“El 9 de noviembre de 1989 comenzó el derribo del Muro de Berlín y la desaparición del comunismo en Europa. Hace 30 años de ese extraordinario episodio. Lo recuerdo como los días más felices de mi vida. Es imborrable la imagen de esos jóvenes jubilosos pulverizando a golpes de mandarria la pared que les impedía acceder a un futuro luminoso labrado con su propio esfuerzo. La libertad era eso: poder luchar por un mejor destino sin un Estado que decidiera en nuestro lugar, sin un Partido que escogiera nuestras opciones, sin los ojos permanentes de la policía política posados en nuestra nuca”. Carlos Alberto Montaner


 

Instar, convocatoria audiovisuales 2020

Egocerebros (Pixabay)

INSTAR convoca a participar en Fondo INSTAR para audiovisuales cubanos 2020. La recepción de los proyectos estará abierta desde este lunes 9 de noviembre de 2020 hasta el lunes 11 de enero de 2021.

En esta tercera edición de los Premios PM, segunda de Premio Especial Nicolás Guillén Landrián NGL y primera del Fondo de apoyo a la promoción y distribución de cine independiente cubano, se convoca a realizadores cubanos, sin distinción de lugar de residencia ni experiencia previa como directores, a participar de este fondo que apoya la promoción de la diversidad de voces en el audiovisual independiente cubano, impulsar a directores, productores y guionistas de comunidades poco representadas y sus historias, así como fomentar maneras innovadoras de asumir la producción audiovisual. Otra vez, el rigor en la investigación será relevante en la selección.

Premio PM

– Cortometrajes de ficción

– Cortometrajes documentales

– Nuevos Medios (proyectos que sean reproducibles en diversos dispositivos, sean interactivos, que otorguen al receptor la posibilidad de participación como emisor de contenidos y a piezas cuya forma privilegie y articule en su narrativa formatos como la realidad virtual, la realidad aumentada, el videojuego, webserie, webdoc, video chat, entre otros).

Los proyectos seleccionados en cada una de las categorías del Premio PM recibirán un monto en efectivo de 5,000.00 CUC.

Premio Especial Nicolás Guillén Landrián

Se otrogará un premio único (5.000 CUC) para el audiovisual que explore temas tabúes en la sociedad cubana.

Al Premio Especial Nicolás Guillén Landrián pueden aplicar proyectos en cualquier estado de concepción o producción, así como proyectos terminados entre 2019-2020. Para este premio especial tampoco hay restricciones, ni de edad, ni de experiencia profesional, ni género, categoría cinematográfica o duración. La única condición es que trate temas poco o nada tratados en el audiovisual de la sociedad cubana.

INSTAR pretende homenajear la obra fílmica experimental del documentalista y pintor cubano Nicolás Guillén Landrián (Camagüey, Cuba, 1938- Miami, Florida, Estados Unidos, 2003).

Fondo de apoyo a la promoción y distribución de cine independiente cubano

Como reconocen cineastas independientes, otro de los escollos que deben sortear sus producciones son la promoción, la participación en festivales, muestras y la distribución profesional. Por eso, a petición de los propios realizadores, decidimos abrir esta nueva categoría para proyectos acabados que necesiten apoyo para distribuirse.

Esta categoría no tendrá asignado un monto específico porque responderá a la estrategia de distribución particular que tendrá que adjuntarse al material audiovisual íntegro, para ser evaluado por el Jurado Premio PM 2020.

No hay restricciones, ni de edad, ni de experiencia profesional, ni género, categoría cinematográfica o duración. El material deberá haber sido acabado entre 2019-2020.

Los aspirantes deberán:

– Ser cubanos en cualquier parte del mundo.

– Ser mayores de edad.

– Tener la ciudadanía y residencia al momento de aplicar.

– Tener un guion o una idea argumental inéditos bien fundamentada de un proyecto de cortometraje de ficción, documental y nuevos medios, que no excedan los 30 minutos de duración.

– Se tendrán en cuenta los retrasos provocados por CoVid19.

– Para el Premio Especial Nicolás Guillén Landrián presentar un material sin restricción de categorías ni metraje, en cualquier fase de producción o proyecto terminado entre el 2019 y el 2020.

– Para el Fondo de apoyo a la promoción y distribución de cine independiente cubano en festivales y muestras internacionales deberán presentar el producto audiovisual acabado, sin distinción de géneros ni extensión, en DVD debidamente identificado y una estrategia de distribución precisa que responda al producto terminado entre el 2019 y el 2020.

– Todos los proyectos deberán estar acompañados de la planilla de solicitud. (Descargar aquí)

Normas básicas

El productor de cada proyecto se hará responsable del cumplimiento de los términos pactados (NORMAS BÁSICAS) y velará por la contabilidad exacta del presupuesto entregado y llevará a buen término el Proyecto en las fechas señaladas.

No se considerarán elegibles proyectos que contengan imágenes de archivos, música, y/o adaptaciones de novelas o cuentos publicados, que generen derecho de autor, a menos que garanticen por escrito en documento con validez legal, la cesión de estos derechos.

INSTAR será el productor ejecutivo y firmará un contrato de buen término con el director y productor del proyecto, de acuerdo con las condiciones y términos de la convocatoria. Esto no excluye la posibilidad de acceder a otras formas de financiamiento y otros productores.

INSTAR es consciente de que el Fondo PM en el apartado de Nuevos Medios puede no cubrir la totalidad de las necesidades productivas. En estos casos, pedimos se centren en una de las piezas que conforman la obra, permitiéndole seguir en la búsqueda de financiamiento.

Los proyectos deberán ser entregados en original y copia, en un sobre cerrado identificado con el nombre del proyecto y un pseudónimo a Marta María Ramírez, Calle Tejadillo #214 e/ Aguacate y Compostela. Habana Vieja. La Habana. Cuba. CP: 10100, o por correo electrónico en formato PDF a [email protected], en el asunto identificar nombre del proyecto y pseudónimo. Los materiales audiovisuales que se adjunten pueden ser entregados en DVD o a través de Google Drive, WeTransfer o Vimeo debidamente protegidos. Se considerarán recepcionados cuando se acuse recibo.

La convocatoria está abierta desde lunes 9 de noviembre de 2020 hasta el lunes 11 de enero de 2021. Los proyectos seleccionados se comunicarán el lunes 15 de febrero de 2021, comenzando su realización en el primer semestre de ese año.

INSTAR estrenará los cortometrajes ganadores en el mes diciembre de 2021, en el marco de la muestra INSTAR de cine independiente y ceremonia de entrega de premios PM.

INSTAR responderá a sus dudas y preguntas si nos escribe [email protected]

INSTAR velará por el cumplimiento de sus principios fundacionales: INSTAR dará prioridad a proyectos con temas sociales de interés en Cuba, que sostengan los principios de no discriminación por orientación sexual, identidad de género, forma de pensar, posición política, color de la piel, estatus socioeconómico, procedencia geográfica y que no inciten a la violencia o al odio de ninguna índole, incluyendo la que se ejerce contra los animales.

INSTAR está abierto a buenas historias, que sean de interés para los cubanos y así mismo evaluará la calidad, novedad, el rigor investigativo y estético de las propuestas, la seriedad de las carpetas presentadas y sus diseños de producción.

INSTAR atenderá a proyectos que contemplen desde su presupuesto, el pago justo a su equipo de trabajo y condiciones de rodaje dignas.

INSTAR creará un jurado integrado por especialistas nacionales e internacionales. Sus miembros serán de conocimiento público en la ceremonia de entrega de los premios. El fallo del jurado será único en cada categoría e inapelable.

INSTAR velará por el cumplimiento de sus principios fundacionales de transparencia institucional, siendo los presupuestos del Fondo de acceso público. (Para más información ir a artivismo.org/transparencia)

INSTAR protegerá los datos personales de todos los concursantes al no dar acceso de su información a terceros.

INSTAR garantiza que las obras premiadas no serán sometidas a ningún tipo de censura.

Las fechas establecidas serán modificadas y actualizadas en nuestras redes sociales de acuerdo a la situación epidemiológica del nuevo coronavirus.


 

Anne Carson

La canadiense Anne Carson es considerada por muchos la mejor poeta en lengua inglesa de estos días. Además de ser una creadora de exquisita espiritualidad, y muy aguda estudiosa del propio mundo interior, sobresale por su tendencia a romper los límites tradicionales de las formas y géneros poéticos. Le ha sido entregado el Premio Princesa de Asturias de las Letras. Pero no tuvo suerte con el Nobel. O más bien los del Nobel no tuvieron suerte con ella. A continuación, tres breves poemas suyos:


Yo

Oigo pequeños chasquidos dentro de mi sueño.
La noche gotea su taconeo de plata
espalda abajo.
A las cuatro. Me despierto. Pensando
en el hombre que
se marchó en septiembre.
Se llamaba Law.
Mi rostro en el espejo del baño
tiene manchas blancas en la parte baja.
Me enjuago la cara y vuelvo a la cama.
Mañana voy a ver a mi madre.

Pueblo de la suerte

Cavando un hoyo
para enterrar vivo al hijo
así podría comprar comida para su anciana madre
un día
un hombre descubrió oro.

El libro de Isaías, parte I

Isaías despertó enojado.
La canción del mirlo que endulzaba sus oídos no era enojo.
Dios había llenado los oídos de Isaías con aguijones.
Una vez, Isaías y Dios fueron amigos.
Solían conversar cada noche. Isaías corría al jardín.
Conversaban bajo una rama, la noche llegaba.
De los pies a la cabeza, Dios hacía que Isaías llamara.
Isaías amó a Dios y luego su amor se volvió dolor.
Isaías quiso un nombre para el dolor, lo llamó pecado.
Isaías fue un hombre que creyó ser una nación.
La llamó Judea y el pecado fue su condición.
En Isaías, Dios vio arder la mortaja del mundo.
Isaías y Dios vieron las cosas de forma distinta. Solo puedo contarles sus acciones.
Isaías se dirigió a la nación.
¡La fragilidad del ser humano!, gritó.
La nación se conmovió por fuera y se volvió a dormir.
Dos tablas de carne ensangrentada envolvieron sus ojos como alas.
La nación durmió como una pintura brillante y dura.
¿Quién puede inventar un nuevo temor?
Y aun así inventé un pecado, pensó Isaías, repasando los nudos de la rama.
Y entonces, debido a una gran atracción entre ellos
-que Isaías resistió (a favor y en contra) el resto de sus días-,
Dios aplastó su indiferencia,
lavó el pelo de Isaías con fuego
y decidió quedarse.
Bajo sus alas de carne la nación escuchaba.
Tú, dijo Isaías.
No hubo respuesta.
No te escucho, dijo Isaías, de nuevo bajo la rama.
La luz destiñó la cámara nocturna.
Dios llegó.
Destruyó a Isaías como vidrio a través de todas las cuencas de su nación.
¡Mentiroso!, le dijo.
Isaías puso sus manos en su túnica y su mano en su cara.
Isaías es un hombre pequeño, pero no mentiroso.
Dios se detuvo.
Y así fue su acuerdo.
Frágil de ambos lados, pero sin mentiras.
La esposa de Isaías se asomó a la puerta, el marco se movió.
¿Qué es ese sonido?, preguntó.
El temor del Señor, dijo Isaías,
y sonrió en la oscuridad. Ella entró de nuevo.


 

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