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Carlos Varela desata gritos de ‘libertad’ en concierto en La Habana

Luego de casi un año de las masivas protestas antigubernamentales del 11 y 12 de julio en Cuba, vuelven a escucharse multitudinarios gritos de libertad en La Habana. Esta vez inspirados por el cantautor Carlos Varela, quien desde hacía mucho tiempo no se presentaba en concierto ante el público del interior de la Isla.

El concierto tuvo lugar el sábado pasado en la Ciudad Deportiva de La Habana, como parte del Festival Havana World Music, y Varela agradeció a quienes tuvieron «los ovarios» de invitarlo.

Varios asistentes al concierto subieron después a las redes sociales fragmentos del evento donde se escuchan, a coro, los gritos de libertad.

El tema La feria de los tontos, estrenado a finales de 2021 en colaboración con Sweet Lizzy Project, fue una de las canciones que desató la euforia del público:

Vengan, vengan
a la feria de los tontos,
ya comienza el circo pronto,
tenemos domadores, marionetas,
magos y caretas.

Vengan, vengan
a la casa de los juegos
donde se reparte el miedo
y todos llevan una venda
y un bastón de ciegos…

 

De cómo cosito encontró su coso

Foto de Violeta Romero

Prólogo del libro Se cortan chazo, antología de cuentos de asunto dominicano
escrita por José M. Fernández Pequeño y publicada recientemente
por el Banco Central de la República Dominicana.


Era marzo y 1998, una tarde única para mí, que había decidido quedarme a vivir en la República Dominicana y abandonaba la delegación cubana hospedada en el Hotel Lina para refugiarme en la casa de Hugo Pérez, mi exalumno y amigo.

Atrás quedaba una andadura de la que me sentía y me siento orgulloso. No solo había publicado en Cuba mis primeros libros, sino que además formé parte del pequeño núcleo que en Santiago de Cuba fundó el Festival de la Cultura Caribeña, primer paso hacia la posterior creación de la Casa del Caribe y de la revista Del Caribe. Al momento de mi partida, estas eran ya instituciones establecidas y de primera importancia para la cultura de la región. Aquella tarde de marzo así era el pasado.

El futuro, en cambio, carecía de consistencia, era si acaso un deseo. Sin hogar, sin trabajo, sin dinero, lejos de la familia…

A la mañana siguiente, enfrentado a mi primer día como inmigrante ilegal, el abandono se transformó en zozobra. Era lunes y yo no tenía nada que hacer ni persona a la cual llamar. Salí a las calles de Santo Domingo y comencé a caminar. Primero, por la Zona Colonial, que conocía bastante debido a breves estancias anteriores en el país. Luego, aventurándome hacia donde mis pies quisieran, buscando que el riesgo de perder el camino de regreso quitara relevancia a cuanto me pesaba dentro. Sin detenerme, por horas, fui afrontando una ciudad extraña y empecinada, cuya verdadera condición había permanecido oculta a la mirada del visitante que hasta entonces había sido yo. Huía de mí mismo, del desamparo; es decir, que huía inútilmente. Y mientras intentaba no pensar, las calles me interpelaban con signos inverosímiles. Un cartel toscamente escrito informaba: “Se cortan chazo”. ¿Qué recontracarajo podía ser un chazo? ¿Y por qué era necesario cortarlo? Otro cartel colgaba en el frente de un negocio, algo así como una ferretería: “Si quiere el cosito que va en el coso, traiga el coso para saber qué es el cosito”. Dios mío, ¿dónde me había extraviado?

Hundido en el desconcierto, entré a un colmado, compré algo y pedí una bolsa, razón por la cual el colmadero me observó con suspicaz alarma. Cuando por fin se aclaró el malentendido, supe que en realidad yo quería una funda… las bolsas allí eran otra cosa.

Han transcurrido veintitrés años, durante los cuales encontré en la República Dominicana el espacio (cabida intelectual y respeto profesional; libertad para ser y crear, en fin) que la política terminó por negarme en el país de origen. Esta otra isla caribeña ha sido, además, terreno abonado para mis desvaríos narrativos. Quizás aquella mañana en que caminaba por calles incomprensibles, mis ojos de extraño ya percibían la mayor riqueza del entono que me retaba: la brillantez e ingenio con que por todas partes se manifestaba lo insólito. Pero aún me tomaría unos años comprender que la lengua coloquial dominicana y la sabichosa cultura popular en que esta se asienta, ese tigueraje que chispea ágil a cada paso (en el tráfico callejero, las oficinas públicas, los colmados, el discurso político…), ofrecen a flor de piel lo que, al menos para mí, resulta materia indispensable a la hora de contar: las visualizaciones del absurdo.

Fernández Pequeño (primero por la derecha) con las autoridades del Banco Central de la República Dominicana

Como el individuo que un día se descubre con sorpresa capaz de pensar en un idioma hasta ayer ajeno, en algún momento sentí mientras escribía que los códigos de la realidad dominicana reverberaban dentro de mí con la naturalidad y el placer de lo que siempre había estado allí. El tránsito sensible hasta ese punto de comunión es lo que se ofrece en este libro, al reunir por primera vez mis cuentos de asunto dominicano, desde el último (terminado hace solo un mes) hasta el primero, escrito hace veintidós años.

He decidido organizar los textos en un sentido cronológico inverso (del más reciente al más antiguo) porque me pareció la única estrategia confiable, por ladina y rosca izquierda, para demostrar no la existencia del cosito (eso está fuera de toda duda, sea esta razonable o no), sino la maravilla de su difusa esencia, esa cualidad inaprensible e inclasificable que termina por permitirle el regocijado acoplamiento con el coso.

Miami y agosto de 2021


 

Las humanidades deshumanizadas

Hoy el mundo evoluciona subido en el tren de la ciencia. Algunos que lo percibimos portamos la biblioteca de Alejandría en el bolsillo y la consultamos. La mayoría, sin embargo, continúa bajo el imperio de sus hormonas y ahora tiene un apartico que da acceso permanente a desnudos y pornografía. La cascada de información que corre ante sus ojos no la pretenden entretejer, solo dan explicaciones desmembradas.

La ciencia tiene métodos eficientes para discernir lo falso de lo verdadero, dentro de cierto rango del universo. Nunca hay una verdad inamovible en ciencia. La verdad científica no se crea en raptos o fogonazos de un Cicerón o un Shakespeare. No se pare en súbitas iluminaciones si no la construyen paulatinamente muchos talentosos individuos con pedazos de verdades y mentiras, encoladas mediante la duda sistémica y, de vez en cuando, un brochazo de genio. Arte, filosofía, religión, son otros modos de auscultar el universo, pero son más ensoñación, más verdad dada e instaurada, y menos palancas que la ciencia.

El problema actual de la ciencia es que, dentro de su propio ser, han surgido toda una serie de cuerpos de saber que con un crecimiento desordenado la distorsionan, sin un claro respeto por los métodos científicos de metabolizar y aceptar la verdad. Y ello puede llegar a hacer metástasis. Esos crecimientos tumorosos no llegan a tener la coherencia del cuerpo principal y se declaran auténticamente “científicos”, aunque estén mal encolados. Puede que sea el caso de las llamadas ciencias blandas, la filosofía, la economía y algunos planteamientos desde las humanidades.

Aun cuando es evidente su (muy) pobre bagaje estadístico, así como la escasa probabilidad de que sus “verdades” sean verdaderas, se declaran formas válidas y duras de auscultar y redefinir el mundo. El caso más prominente y costoso es el marxismo, que se pretende ciencia a golpe de martillazos e intrigas, imponiéndonos ciertas ideas o jueguitos de palabras que nacieron en la mente atormentada de Marx y que luego repiten agentes de la Internacional Comunista, la KGB y algunos miles de vanidosos profesorcitos de “filosofía” y “ciencias políticas” (clases, luchas de clases, plusvalía, dictadura del proletariado…).

Ya hemos visto los millones de fallecidos que ha provocado tratando de embutir lo humano en sus corsetes mentales marxistas.  ¿Cómo es posible que tantos profesores repitan estos asertos ante confundidos alumnados de Occidente?  Porque el marxismo no es científico, no es un llamado a la racionalidad sino a los bajos instintos humanos.  Los lerdos, envidiosos y resentidos del mundo están preadaptados a “comprenderlo”.

Es indudable la necesidad que tenemos de pensadores, soñadores y de amplias discusiones filosóficas. Pero no como la mayoría de los profesores de filosofía, sociología, economía, van por el mundo regando la semilla de “su verdad”, que consiste en que todos somos iguales. Y peor, los que no los reafirmamos, somos execrados, ninguneados. Casualmente, el mundo biológico basal evoluciona hacia la diversidad, no hacia la igualdad. Eso no le hace mella a la arrogancia intelectual de Sartre, Foucault, Gramsci, Marcuse, Simone de Beauvoir, Judith Butler y comunicadores actuales como Pablo Iglesias, Inigo Errejón, Juan Carlos Monedero, Enrique Dussel, Alfredo Jalife, Atilio Borón, Dario Sztajnszrajber, Arturo Lopez-Levy, etc, etc.

Que una novela sea una herramienta socio-ingenieril o que un filósofo sea ingeniero social, es un error mayúsculo y una arrogancia intelectual improcedente. Sin embargo, abundan hoy esos filósofos reingenierizando el mundo o sociólogos proponiendo e imponiendo concepciones que no ocurren en la base biológica y que en los hechos son anticientíficas.

Hoy vivimos en sociedades industrializadas que por su enorme productividad pueden tener amplios sectores de su población dedicados a las elucubraciones y la creatividad difusa, entre estos claustros numerosísimos en universidades cerradas. No puede ser que estos se dediquen a desmontar las bases culturales de Occidente. Con simples asertos y suposiciones, pero valiéndose de bulla farandulera, privilegios académicos o falta de recurso de otros, imponen sus ideas. Actuando como emisores privilegiados, algunos pretenden que pueden “reorientar” el mundo. Y en realidad, están poniendo al mundo de cabeza.

Algunos “ingenieros” tienen evidentes agendas desde sus sesgos culturales, traumas personales y mentales. Este es el caso de algunos de los grandes referentes intelectuales actuales como Marx o Foucault. Es por haber entronizado a estas figuras resentidas, falsamente humanistas, que estamos caminando en redondo, alrededor de los mismos mitos.

¿Cómo es posible que parapetados detrás de las murallas universitarias se ametralle lo humano en nombre del humanismo? Por orgullo, vanidad y arrogancia intelectual, que puede estar implicando el desconcierto de seres desvinculados de la realidad y así previamente erosionados en su humanidad e identidad. La concertación global no puede hacerse pretendiendo un ser humano igualitariamente ovejuno en todas las latitudes y longitudes. Los grandes mitos religiosos se esforzaban en lo superior, en encontrar en el Ser Humano un destello de lo divino y se basaban en la excepcionalidad de figuras individuales (Cristo, Buda o Mahoma).

Nos emborracha hoy un humanismo lunático-igualitario, etéreo, que apunta a lo masivo como lo humano fundacional, cuando lo gregario es ancestral comportamiento animal. Resaltando lo común, nos deshumanizan en nombre del humanismo, que nos pretende manada y deprecia al individuo martillando lo excepcional. Ello está presente en toda forma de populismo y en el buenismo laxo que permea actualmente el arte, las humanidades, la academia, desmontando la Gran Pirámide de la cultura occidental.


 

Presentan nuevo poemario de Joaquín Gálvez

La tertulia La Otra Esquina de las Palabras invita el próximo 10 de junio a la presentación del poemario Desde mi propia isla (Editorial El Ateje, 2022), del poeta cubano Joaquín Gálvez.

La presentación será conducida por el editor Luis de la Paz e intervendrán los escritores Orlando Rossardi y José Hugo Fernández.

Día: Viernes 10 de junio
Hora: 7:30 p.m.
Dirección: Museo Americano de la Diáspora Cubana
(1200 Coral Way, Miami, FL 33145)
Teléfono: (305) 529-5400

Joaquín Gálvez es poeta, ensayista y periodista. Se licenció en Humanidades en la Universidad Barry y obtuvo una Maestría en Bibliotecología y Ciencias de la Información en la Universidad del Sur de la Florida. Ha publicado, entre otros, los poemarios Alguien canta en la resaca, El viaje de los elegidos, Trilogía del paria y Hábitat. Coordina el blog y la tertulia La Otra Esquina de las Palabras. Reside en los Estados Unidos desde 1989.

 


 

Piden apoyo internacional ante juicio contra Maykel Osorbo y Otero Alcántara

Finalmente se ha decidido la fecha del juicio a los artistas contestatarios Maykel Castillo Pérez (Maykel Osorbo) y Luis Manuel Otero Alcántara, víctimas de la represión castrista antes y durante las protestas masivas del verano de 2021 en Cuba y figuras emblemáticas del nuevo movimiento cultural independiente en la Isla.

El juicio tendrá lugar entre el 30 y el 31 de este mes de mayo en el Tribunal Municipal de Marianao (100 y 33, La Habana). La oposición cubana ha pedido a la comunidad internacional que se pronuncie a favor de la liberación de ambos artistas.

«Han fijado una fecha para el juicio de Luis y Maykel el 30 y 31 de mayo. Los abogados recibieron la notificación. El 8 de marzo abrieron el juicio, así que se realizaría casi tres meses después. Eso ya habla por sí solo de la presión que ellos también sienten al saber que Maykel y Luis significan mucho para mucha gente. Ojalá esa presión aumente ahora a niveles bien altos. Haremos todo para que así sea». Anamelys Ramos

«Una farsa organizada y totalmente fabricada para enjuiciarlos por criticar al régimen, ¡pedimos a la comunidad internacional que se haga eco de esta total injusticia!». Dulce María de Quesada

«Soy un artista y un ser humano que lucha por salir de esta injusta prisión, pero cada día mi amor por el arte libre y honesto se hace más firme. Cada día, me hago más firme en mi amor por lo que es humano y en mi amor por Cuba.

«Quiero disculparme con aquellos que están preocupados por mis huelgas de hambre. Estas son reacciones viscerales provocadas por la aberrante dictadura. Pero afortunadamente, hasta ahora he encontrado respuestas espirituales dentro de mí que me permiten renacer». Luis Manuel Otero Alcántara desde prisión

«Qué vergüenza para el gobierno de Cuba que sus jóvenes sean sus enemigos acérrimos. Patria y vida, Luisma. Tu luz sigue brillando». Bruna Daniela Pedemonte


 

Biden cambia su política en Cuba y Venezuela

Es muy extraño lo que sucede. De acuerdo con un dictum gringo no se cambia de cabalgadura en medio de un río. Según el análisis de Político -un portal que está mucho más cerca de los demócratas que de los republicanos-, el reciente anuncio de un cambio de estrategia de Joe Biden en su percepción de Cuba y Venezuela, quiere decir que da por perdida la próxima elección en Florida. Contemporizar con esas dos dictaduras es dejarle el camino despejado a los republicanos, como se quejan el senador federal Bob Menéndez, nada menos que presidente en el senado del Comité que supervisa ese tema específico, y la senadora estatal Annette Taddeo, ambos del Partido Demócrata.

Aquí hay gato encerrado. Los políticos -y Biden es la quintaesencia de “los políticos”-, o el presidente sabe algo de lo que nosotros no tenemos la menor idea, porque se lo ha comunicado directamente Juan S. González, la persona que maneja la política exterior de la Casa Blanca en esa zona del mundo entrevistándose con Díaz Canel y con Maduro, o pasa por una etapa de peligrosa ingenuidad, impropia de un señor de 79 años que le ha visto las entrañas al monstruo autoritario.

Cuba y Venezuela saben que tienen que mover ficha en la dirección del cambio democrático, pero no hay el menor síntoma en ese sentido. Cuba acaba de aprobar un Código Penal infinitamente más restrictivo que el que existía, aumentando las “razones” por las que el Estado te puede fusilar, mientras mantiene en la cárcel a cientos de manifestantes que salieron a protestar pacíficamente el 11 de julio pasado, al ritmo de la canción Patria y vida.

España es el modelo, aunque cada uno debe hacerlo a su manera.  Ni Díaz Canel, ni Maduro, tienen que pensarlo mucho. Todo comienza con una amnistía general. Les hablan a los partidos de la oposición discretamente. Se establece un calendario electoral y se entierra la quimera del socialismo. Realmente, eso no funciona. Nunca lo ha hecho y jamás lo hará. Si se quiere proteger el cambio radical con un referéndum, es posible llevarlo a cabo. La sociedad está loca por quitarse de encima esas cadenas.

¿Cuánta es la gente que no quiere el cambio? En España, que era una nación ordenada que prosperaba, al contrario de Cuba y Venezuela, se calculaba el 15 o 20 %, pese a que en 1975, año en que Franco murió, tenían algo menos de un 80% del PIB de las naciones punteras de la Comunidad Económica Europea. Al final, sólo menos de un 10% votó o estuvo contra el cambio. Si se atreven, se confirmarán esos números.

¿Se atreverán? No lo creo. Están dadas las condiciones para el cambio, pero no lo creo. Existe la convicción del fracaso más rotundo. Se ha producido un relevo generacional, porque los líderes originales ya se han muerto -a Raúl Castro y a Ramiro Valdés “les quedan dos afeitadas para colgar los tenis”-, y los que siguen son partidarios del cambio. Y si, en algunos casos, no lo son, sus mujeres e hijos quieren modificar el destino del país y no seguir atados al fantasmal mandato de los líderes muertos, ni al chantaje emocional “de lo que hubiera hecho Fidel Castro”. Nadie sabe lo que hubiera hecho y, lo mejor, es que a casi nadie le importa.

¿Qué significa el apoyo de China o Rusia? Muy poca cosa. El único asidero es el antiyanquismo. Ya ni una ni otra son marxistas. Los dos sistemas han abandonado el colectivismo y se aferran a la propiedad privada, aunque en China continúan alabando a Mao, mientras le prestan un verdadero lip service, a él y a su Partido, ocultando todas sus locuras. Por eso Fidel trajo a colación el ejemplo chino, pero, hasta donde sé, murió desengañado tanto de China como de Rusia, y no le perdonó a Vladimir Putin que su primer gesto de independencia, cuando comenzó a reinar solo, sin la sombra de Boris Yeltsin, cerró la base de Lourdes, sin explicaciones previas.

¿Por qué Cuba no les permite a los cuentapropistas importar directamente del extranjero? ¿Por qué no termina con el adefesio del Partido único, que sólo sirve para asignar privilegios? ¿Por qué no hace reformas verdaderamente democráticas? Realmente, por cobardía, y porque la cúpula dirigente, que tiene a la familia en el exterior, se siente cómoda con el sistema diseñado por el propio Fidel Castro: el Capitalismo Militar de Estado, aunque sea disparatado, como se ha comprobado desde 1992, hace ya… ¡treinta años!

Es absolutamente cierto que se crearía una sociedad con un alto grado de desigualdad, pero no todo el mundo tiene las urgencias sicológicas de los emprendedores ni de los comisarios. Deng Xioping estableció que “enriquecerse es hermoso”, ¿Por qué? Porque los que persiguen su fortuna tiran del carretón social. En USA existen millones de emprendedores y la buena costumbre de inversionistas con capital de riesgo. Hay que crear riqueza para luego distribuirla por medio de los impuestos, como hacen los países escandinavos, Estados Unidos, Canadá, Holanda, Estonia y el resto de las naciones a donde (literalmente) corren los inmigrantes. ¿Cuánto es el porcentaje “justo” de la carga impositiva? No se sabe. Depende de muchos factores que escapan a la urgencia y al alcance de esta crónica.

Sospecho que dentro de dieciocho meses se reunirán otra vez Joe Biden y Juan S. González a examinar los resultados del cambio de estrategia. Será el momento del recuento. Nada habrá ocurrido. Las dos dictaduras continuarán paralizadas. Habrá más sanciones y volveremos al punto de partida. Alguien, a quien le gustan las metáforas rústicas, recordará “que no se cambia de cabalgadura en medio del río”. Así ha sido durante un buen número de años.


 

Masa vs ‘individuos sueltos’

 El problema de la humanidad es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes llenos de dudas.

Bertrand Russell


Es mucho más difícil entresacar las leyes por las que se mueven estructuras muy complejas, como las sociedades, el pensamiento o el espíritu. Actualmente se puede ser preciso en las ciencias experimentales, pero muy subjetivo e impreciso en “ciencias” blandas como Filosofía, Sociología, Ciencias Políticas o Economía. Con el instrumental teórico y práctico de estos maleables cuerpos del saber, pretender que se está haciendo ciencia es realmente una estafa.

Las Artes y Humanidades desde luego que son aproximaciones al saber y hasta a la sabiduría, pero no son científicas ni sistémicas. Solo cuando exponen con total honestidad sus bajos niveles de precisión, pueden considerarse estas “leyes”. En realidad, solo aportan propuestas para edificar convenios de juntura mínima entre opiniones diversas: constructos sociales. Nunca herramientas. Mucho menos armas, aunque los territoriales de siempre las empleen, más que como azadón, como lanza.

Sin embargo, hoy vemos a numerosos intelectuales, escritores, pensadores, académicos, que se han parapetado detrás de las murallas universitarias, o aupados por el azar de algún éxito farandulero, pretender que han agarrado la verdad por los cuernos. Y ametrallan a su audiencia, sus alumnos o a la sociedad en pleno, con una serie de suposiciones insostenibles si se analizan con rigor. En ciencia todo es discutible, todo puede ser sometido a demoledora duda, cartesiana o sistémica. En farándula, lo que vale es la bulla y la propaganda.

Tomemos el caso de Carlos Marx, la vaca sagrada e indiscutible de “filósofos” como Lenin, Trotsky y Stalin, ejerciendo la dictadura del proletariado. Cuando en un estado “obrero” acusaban a alguien de dudar de su genialidad, era como colocarle el sambenito de “revisionista”, casi una condena judicial.

Menos sangrientas han sido las condenas académicas o mediáticas de intelectuales,  sociólogos o filósofos como Sartre, Marcuse, Foucault, Simone de Beauvoir, Judith Butler, Pablo Iglesias, Inigo Errejón, Juan Carlos Monedero, Enrique Dussel y Alfredo Jalife, Atilio Borón, etc. Marx, con un simple aserto, se permite intoxicar el pensamiento de todos los que le den validez. Veamos una de sus famosas y obsoletas tesis sobre Feuerbach: “A lo más que pretende llegar el materialismo contemplativo, es decir, el que no concibe lo sensorial como una actividad práctica, es a contemplar a los individuos sueltos, a la sociedad civil”. Desde su butacón londinense, pretendiéndose ingeniero social, el iluminado barbudo orienta a quienes le siguen a considerar al ser humano no una suma de individualidades sino un fenómeno esencialmente de masas, de gregarismo, grupal.

Sin embargo, lo que somos como humanidad se lo debemos a excepcionales capaces de llevarle la contraria a las inercias y estampidas de la masa. Marx se refiere despectivamente a los excepcionales como individuos sueltos.

Pero a los individuos sueltos debemos nuestra humanización. La masa puede y suele ser la matriz, pero también el horno donde se queman los mejores individuos, los fundadores.

Es por ello que Marx y el marxismo, que se declaran progresistas, son en los hechos retrógrados.


 

Suecia y Finlandia entrarán en la OTAN

Boris Johnson, el primer ministro del Reino Unido, dio la sensacional noticia. El miércoles 11 viajó a Suecia y Finlandia y firmó acuerdos de apoyo mutuo con ambos países. Ese apoyo incluye la guerra, en la cual los británicos son grandes expertos.

El ‘todos para uno y uno para todos” vuelve a funcionar como en los libros de Los tres mosqueteros. No se menciona a Rusia, pero es evidente que, en la memoria de todas las personas bien informadas, está la noticia de que esos dos países querían entrar en la OTAN, pero Rusia salió con la pachotada de considerar la solicitud de ingreso en el organismo defensivo como un casus belli.

Moscú pudo elegir, por ejemplo, felicitarse porque “ambas naciones escapaban de la tentación de fabricar armas nucleares”, para lo cual tenían el talento y el dinero requeridos. Lamentablemente, Vladimir Putin prefirió recurrir a la amenaza, sin advertir que no podía cumplir nada, y tuvo que conformarse con privar a Europa del gas ruso, que es como dispararse uno mismo en el pie.

El Reino Unido cuenta con unas 300 bombas nucleares. Suficientes para destruir totalmente Moscú, San Petersburgo y todas las ciudades de más de 50,000 habitantes. Las armas atómicas de Inglaterra están casi todas en movimiento a bordo de submarinos y de aviones de largo alcance, de manera que es imposible destruirlas “preventivamente”. Lo mismo sucede con la force de frappe francesa. La fuerza de disuasión creada por Charles de Gaulle, cuenta con silos ocultos y con lanzamientos desde submarinos y de los aviones Dassault Mirage IV. Tiene, como los británicos, unas 300 ojivas nucleares. Se da por descontada la colaboración de Estados Unidos con el Reino Unido y con Francia e Israel, aunque no se mencione directamente.

No creo que Putin esté loco. “Si compra un circo le crecen los enanos”, suelen decir los españoles de quien atraviesa una mala racha. Una cosa era enfrentarse a los georgianos o a los chechenos en el vasto, apartado y oscuro vecindario del Cáucaso, y otra muy diferente era invadir Ucrania en Europa Central, con luces y taquígrafos, de manera que han quedado registradas casi todas las violaciones de los derechos humanos (y de las señoras y las niñas), y casi todos los crímenes cometidos por un ejército en el que se alentaba ese tipo de comportamiento, incluido el robo de granos y maquinaria agrícola. Por estos días, precisamente, se desarrollará el primer juicio a un soldado ruso acusado de “Crímenes de Guerra”. Lo juzgará un tribunal ucraniano y está acusado de asesinar civiles en el pueblo de Chupakhivka, al este de Kiev. Hay 10,000 víctimas aguardando porque se les haga justicia.

Vale la pena leer Putin’s World, de Angela Stent. Ahí están todas las claves de los antecedentes de este caballero. Ya no piensa en incorporar a las demás naciones a la lucha de clases -ha entendido que el marxismo fracasó rotundamente- pero cree que Rusia tiene un carácter excepcional, por su descomunal tamaño, por su situación (es el único país euroasiático, si exceptuamos a Turquía, que tiene una parte de su capital en Europa) y por su historia. Sin embargo, realmente cree que la OTAN es el enemigo que debe batir y contra el que ha desatado la carnicería ucraniana, como antes acabó con la rebeldía chechena y georgiana. Teme al carácter “ofensivo” de una extraña liga de naciones, dirigida por Estados Unidos, que existe solamente por su carácter antirruso.

Hay que recordarle a Vladimir Putin que sólo dos veces la OTAN, en los setenta años de existencia, pasó a la ofensiva. Primera, para evitar que los serbios continuaran asesinando musulmanes en una “limpieza étnica” en Bosnia-Herzegovina, porque nadie ponía orden en ese manicomio. (Así concluyó la artificial construcción de Yugoeslavia, conseguida por los juegos malabares del mariscal Tito, gran titiritero de ese engendro). Y, segunda, en el caso de Libia, arrastrada por los franceses de Jacques Chirac, para la supresión de Muammar el Gadafi en octubre de 2011. En ambos casos contaron con el apoyo de los emiratos árabes, especialmente de Qatar.

Es muy importante que Putin -dure lo que dure- entienda que el país más grande del planeta (el doble de Canadá, que es el segundo mayor del mundo) no debe y no puede interrumpir las incorporaciones a la OTAN. Esa es una expresión de la soberanía que Moscú debe respetar.


 

El presidente de México amenaza con no asistir a la Cumbre de las Américas

El papagayo tercermundista presidente de México, amenaza con no asistir a la Cumbre de las Américas que se celebrará en Los Ángeles, California, el próximo mes de junio.

Su argumento: “que no excluya [Estados Unidos] a ningún país de América en la cumbre. Y que las autoridades de cada país decidan libremente si asisten o no a dicho encuentro, pero que nadie excluya a nadie”.

El propósito del Gobierno de Estados Unidos ha sido que “la Cumbre de las Américas de junio se centre en ´lo que nos une como democracias´, con un ´enfoque compartido’” frente a las autocracias, afirmó este martes el jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken.

El rufián patético que se halla al frente del Gobierno de México ha expresado su intención de no asistir al evento luego de su visita a Cuba la pasada semana. Él, el eterno aspirante a dictador (de aspirante no pasará:  aun para ser dictador se necesita clase), aboga porque “no se excluya a nadie”.

Es decir, él, como lambiscón todoterreno del castrismo, se encuentra indignado porque el Gobierno de EE. UU. no invite a sus pariguales del Gobierno de Cuba.

¿Debe un gobierno —que no un país— donde no exista la democracia participar en una reunión de demócratas?

Punto elemental de la democracia: ¿Acaso alguien que no sea un canalla afirmaría que en algún país, como es el caso de Cuba, todo el mundo, todo el mundo sin excepción, piense igual; o sea, todo el mundo se halle a favor del gobierno?

La escasez de materia gris o la fragua de un almita de víbora, o ambas, se han unido, desgraciadamente, en la silla presidencial del querido país azteca.


 

Un tigre de papel con garras nucleares

Al revelar las enormes deficiencias militares autoinfligidas por Moscú a sus fuerzas armadas, y al disminuir en gran medida su poder de combate, la guerra en Ucrania ha puesto en duda que Rusia sea una potencia mundial capaz de competir militarmente con los Estados Unidos y China.

Esa percepción de Rusia como otra superpotencia militar entre un pequeño grupo de pares, solo existía en el papel antes del 24 de febrero. La hipótesis requería confirmación.

Con pruebas contundentes de pérdidas inusualmente altas en hombres y material de guerra, fallas de logística, pésimas tácticas y coordinación, comunicaciones fallidas y deficiente moral, la realidad de la guerra ha confirmado lo contrario, que Rusia es solo un tigre de papel convencional con armas nucleares.

Antes de Ucrania, los vecinos de Rusia estaban muy preocupados por las capacidades militares convencionales de Rusia. Ahora están más preocupados por sus ambiciones territoriales y su enorme poderío nuclear.

Desafortunadamente para los nuevos imperialistas de Rusia, cuanto más larga sea su guerra en Ucrania peor será su estatus militar. Una derrota en Ucrania podría conducir en última instancia a una Federación Rusa más pequeña. Es muy probable que algunos estados de la Federación -Bielorrusia, Kazajistán y Chechenia- busquen su independencia de Moscú tras una derrota en Ucrania, aprovechando el momento de debilidad rusa.

Putin podría verse tentado a utilizar la intimidación nuclear mediante el uso de un proyectil táctico. Pero Occidente tiene suficiente poder nuclear (EE. UU., Reino Unido y Francia) para disuadir cualquier escalada por parte de Putin y suficiente poder naval, aéreo y convencional para derrotar a los rusos si Putin escala la guerra atacando a un miembro de la OTAN. Además, la OTAN parece estar a punto de expandirse con la incorporación de Finlandia y Suecia. Iniciar una pelea con la OTAN, la cual supera a Rusia en cantidad y calidad de efectivos en cualquier dominio convencional, solo traería una devastación total a Rusia.

Lo mejor que podría hacer Putin es acortar las pérdidas de Rusia y negociar con el objetivo de tratar de salvar el Donbas y Crimea, regresando a la línea territorial desde donde comenzó la guerra.

Pero no estoy seguro de que esa siga siendo una opción dados los crímenes y atrocidades cometidos por los soldados rusos en suelo ucraniano. Aunque Zelensky acaba de decir que sí. De lo contrario, en dos meses, Ucrania tendrá suficientes soldados entrenados y equipo para desatar una contraofensiva general y Putin podría perderlo todo, incluida Crimea y el puente en el estrecho de Kerch.

Sin embargo, independientemente de cómo termine esta guerra, el estatus de potencia de Rusia ya se ha degradado unos cuantos escalones, de Gran Potencia a tal vez Potencia Mediana que no puede ganar una guerra decisiva cerca de casa. Según expertos militares, por su capacidad combativa el ejército ruso ha pasado al puesto entre veinticinco y treinta en el ranking mundial.

En fin, que Putin, con su desastrosa agresión a Ucrania, a los ojos del mundo ha convertido a Rusia en una Corea del Norte más grande, lo contrario de lo que pretendía. Además de haber revitalizado a la OTAN y despertado a Alemania. Ya nada ni nadie podrá revertir esas consecuencias, ni siquiera el uso de armas nucleares tácticas.


 

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