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Así está la situación de visados de tránsito para cubanos en Latinoamérica

La isla que soñaba con ser continente (Sandra Ramos, detalle)

Nota informativa del periodista Jancel Moreno


 

Cuba vive una de sus peores crisis de las últimas décadas. La escasez, la respuesta represiva del estado cubano tras las masivas protestas del 11 de julio de 2021 y el nuevo marco legal más intransigente del Gobierno han obligado a miles de cubanos a huir de su país.

Según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, más de 140.000 cubanos han entrado a ese país en 2022 y se espera que la cifra siga subiendo.

Ante tal situación, varios países de Latinoamérica han modificado sus políticas migratorias. Algunos incluso están solicitando a los cubanos visados de tránsito para permanecer en aeropuertos mientras abordan sus vuelos de conexión.

A continuación, un resumen de la situación de visados para cubanos en diversos países de la región. Los datos provienen de información oficial de embajadas y consulados.

Argentina

Para viajar a la República Argentina es necesario contar con visa de turismo o de tránsito si su vuelo realiza escala en ese país. Las visas se solicitan de manera presencial y para ello debe concertar una cita en el consulado mediante los teléfonos (+53) 7204 2573 extensiones 102, 103, 104 y 105.

Bolivia

La nación andina permite el tránsito sin visado, siempre y cuando la estancia en sus aeropuertos sea menor de 24 horas y el viajero lleve consigo los billetes y las reservas confirmadas para el siguiente viaje. Sin embargo, para entrar en territorio boliviano por un plazo de hasta 90 días es necesaria una visa de turismo emitida por el consulado.

Para obtener información sobre la visa de turismo la embajada pone a disposición el correo [email protected] y el teléfono (+53) 7214 0756

Brasil

No requiere visado de tránsito para estar en sus aeropuertos hasta 24 horas mientras se aborda otro vuelo. El viajero debe tener todos los boletos que confirmen su travesía. Para salir del aeropuerto se requiere un visado de turismo que se puede gestionar desde el consulado en La Habana. Teléfonos (+53) 7214 4713 – 16 extensión 115 y (+53) 5285 1576. Las citas se pueden solicitar enviando un correo electrónico a [email protected]

Chile

Chile permite el tránsito sin visado a aquellos viajeros que tengan su vuelo de conexión en las siguientes 24 horas. Deben disponer de los boletos de avión que confirmen su travesía y no podrán abandonar el aeropuerto para entrar en territorio chileno.

Colombia

Para realizar el tránsito por los aeropuertos colombianos se requiere una visa de tránsito solicitada en el consulado de ese país en Cuba. Sin embargo, el pasado 15 de febrero de 2022 Colombia alertó que no aceptaría nuevas solicitudes de visado de tránsito hasta no responder las solicitadas hasta el 11 de febrero.

Los cubanos también necesitan visa para entrar a territorio colombiano, las llamadas visas tipo V, que tienen una duración de hasta 30 días.

Costa Rica

El estado costarricense anunció el pasado febrero que los cubanos necesitan visa de tránsito para los vuelos que hagan escala en su territorio y la visa solo permite una estancia de 12 horas hasta abordar el siguiente vuelo. La cita para el visado de tránsito se solicita en el correo electrónico [email protected]. Más detalles sobre la documentación requerida se pueden acceder en este enlace

Para entrar al territorio costarricense los cubanos necesitan un visado de turismo que pueden solicitar en el consulado del país en La Habana. La cita para ese visado debe gestionarse al teléfono (+53) 7204 6937 o el correo [email protected].

Ecuador

Ecuador no pide un visado de tránsito para los cubanos. Sin embargo, los cubanos que deseen viajar a Ecuador sí necesitan un visado de turismo. La cita se debe hacer en el siguiente enlace.

El Salvador

Según la página oficial del Consulado General de la República del Salvador en La Habana, “los ciudadanos cubanos no requieren visa de tránsito, mientras la escala no exceda de las 12 horas y se deben mantener dentro de los límites del aeropuerto”.

Guatemala

La República de Guatemala permite el tránsito en su país a cubanos sin necesidad de visado con un límite de 8 horas hasta abordar el siguiente vuelo y siempre que los pasajeros se mantengan dentro del área del aeropuerto. Los pasajeros necesitan tener toda la documentación de su siguiente vuelo confirmada.

Haití

Los cubanos no necesitan visa de tránsito para hacer escala en los aeropuertos de Haití. Para entrar al territorio haitiano sí necesitan un visado de turismo que se extiende hasta por 1 año con múltiples entradas.

 

México

México no pide visa de tránsito a los cubanos que necesiten hacer escala en sus aeropuertos  para viajar a terceros países. La estancia debe tener un tiempo máximo de 24 horas y el pasajero debe contar con toda la documentación que confirme un vuelo internacional fuera de México.

Para viajar a México los cubanos sí necesitan visado de turismo expedido por la oficina consular del país azteca en La Habana. 

Nicaragua

Nicaragua no pide visado para los cubanos.

Panamá

El gobierno panameño aprobó el requisito de visado de tránsito para los cubanos en marzo pasado. Las únicas excepciones son los cubanos que viajan de regreso a la Isla haciendo escala en Panamá y aquellos que tengan residencia vigente (no menor a seis meses en el momento de hacer el tránsito) o visa múltiple previamente utilizada en Estados Unidos o Canadá.

Quedan también excluidos de visa de tránsito aquellos cubanos que gocen de residencia o visa múltiple de los estados que forman parte de la Unión Europea, Australia, República de Corea, Japón, Reino Unido y Singapur.

El resto de los viajeros con nacionalidad cubana deberán solicitar una visa de tránsito para hacer escala en Panamá. Esta visa solo autorizará permanecer 24 horas en el área de tránsito internacional del aeropuerto, con el objetivo de continuar el viaje hacia otro destino.

Perú

En la legislación de este país no existe la categoría de visa de tránsito y en el aeropuerto internacional Jorge Chávez en Lima los cubanos que realicen conexiones sin necesidad de hacer control migratorio para un nuevo check-in o recoger maletas no necesitan de visa.

Recientemente, el gobierno peruano explicó en un comunicado que los cubanos sí requieren de visa para “ingresar, permanecer y salir del territorio peruano”.

República Dominicana

El gobierno de la República Dominicana actualizó el pasado 23 de marzo su política migratoria para los cubanos y anunció que necesitarán una visa de tránsito para hacer escala en sus aeropuertos.

Quedan exentos de presentar visado de tránsito los cubanos que posean una visa, residencia o ciudadanía de Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, los países de la Unión Europea o los países miembros del espacio Schengen.

Uruguay

Los cubanos que necesitan hacer escala en aeropuertos de Uruguay necesitarán un visado de tránsito. Así mismo, quienes deseen visitar el territorio uruguayo deberán gestionar la visa de turismo en el consulado del país en La Habana.

Venezuela

Los cubanos necesitan visado de tránsito para hacer escala en territorio bolivariano. Los solicitantes deberán rellenar una planilla de solicitud que pueden descargar en la web del consulado.


 

Del buen salvaje al mal ciudadano

El contrato social y Emilio los publicó Rousseau en 1762, y se enfocan en la educación de la juventud. Aquellos libros causaron la persecución de su autor, tanto desde Ginebra como desde París. Tuvo que huir repetidamente. Luego regresa a Francia en 1770 y ya no se va más. Muere en 1778, a la vez que Voltaire. Los restos de ambos descansan en el panteón de Francia como intelectuales de más renombre de la nación, de alcance mundial.

Jean-Jacques Rousseau pretendió comprender algunas de las claves de lo que somos los seres humanos y dar recomendaciones de lo que debemos hacer y ser. Pero no deja de ser un hombre de su época, un inaugurador entonces. Mas pretender que sus suposiciones son válidas en la actualidad es como estimar que Copérnico es el más agudo astrónomo de todos los tiempos.

Las ideas rousseaunas, muy poco sustentadas en la ciencia (que durante su vida apenas comenzaba su andar) son a la luz de los conocimientos actuales más bien asertos fantasiosos. Si aún hoy se le discute con apasionamiento es por la muy pobre capacidad de las humanidades de cribar conocimiento y dejar los hechos en sus esencias.

Si uno lo mira con lupa, las contradicciones en los planteamientos de Rousseau afloran. Personalmente no realizó algún estudio de campo, no hizo ninguna observación concreta o viaje para solidificar sus suposiciones y proposiciones intelectuales. Sin embargo, hace afirmaciones rotundas de cómo había vivido el ser humano en épocas pretéritas. Acuna el concepto del salvaje inocente. Cuando habla de cómo debe ser educada la juventud, recordemos que fue un padre fallido, sus cuatro hijos fueron criados en un orfanatorio.

Rousseau pretendió vislumbrar un buen salvaje en nuestro origen social. Pero sus afirmaciones son simples asertos o especulaciones de una mente e imaginación librada de las ataduras culturales medievales, luego de la Ilustración.  Aparte de su falta de estudios fácticos, Rousseau hablaba y pensaba no de seres humanos individuales sino de un ser-humano-masa. Y es exactamente este el punto crítico, que deja sin validez sus supuestos, porque una sociedad humana, un pretendido contrato social, es entre individuos, no entre soldaditos de plomo, abejas u hormigas. Este es el grave problema del cuerpo de saber que se ha dado en llamar “Sociología”, que en las actuales circunstancias debiera llamarse Socialismología. La “humanidad”, o el “pueblo”, no es una masa informe de moléculas humanas sino individualidades que concurren en ecosistemas de individuos cooperantes-competidores, del que destacan los excepcionales, que son los fundadores, los imprescindibles.

El humanismo es un constructo social. Un acuerdo trabajosamente construido. No es una derivación de nuestra animalidad ni permanece estático en el tiempo. Desde luego que algo retiene de nuestra animalidad gregaria, pero la emergencia humana se debe a la excepcionalidad de individuos creativos y fundadores, que se han liberado (y nos liberan) de nuestras miserias zoológicas. Y son esos determinados individuos que se salen de la manada humana, los que van librando a la humanidad de ser una recua porcina. La sociedad es un ring donde hay clases en permanente lucha. Y la historia no es fatalismo económico.

La evolución cultural no va en los lomos de la masa en estampida. La masa humana va moviéndose apenas en la Historia, mientras es halada por el sacrificio de arriesgados inauguradores.

La revolución francesa no la hizo cuchillo en mano un grupito de pescaderas, sino algunos intelectuales que se adelantaron a su época, el mismo Rousseau, Voltaire, Diderot, los enciclopedistas… Algunos lo pagaron caro; por ejemplo, Lavoisier y Condorcet, que llegaron a participar de la Revolución Francesa y fueron masticados por malos ciudadanos que se creyeron en el derecho de refundar Francia mediante el terror, es decir, guillotinar toda idea alternativa, cercenando cabezas.

La humanidad no evoluciona en estampidas de malos ciudadanos o en barricadas e incendios callejeros, sino en un paulatino y dudoso ir detrás de los genios inauguradores. Es con los métodos de la Ciencia (derivados del método de Descartes: someter todo a duda, la “duda sistémica”) donde más eficientemente se ha logrado localizar al superdotado mentalmente, y luego dejarle espacio para que accione y cree, al menos en culturas (contratos sociales) donde se controla el azar del mundo y la envidia de los mediocres. De esta manera, la verdad a veces aflora de la igualdad originaria y de la marea de dudas, disquisiciones y discusiones. Así fue como emergieron del medioevo los países del norte de Europa, sobre la base del recurso natural mas valioso: la materia gris.

En Humanidades no ocurre así. Aun hoy, los literatos e intelectuales tendemos a continuar subrayando, citando y discutiendo lo que dijeron Confucio, Platón, Aristóteles, Lao Tse, San Agustín, Rousseau, Voltaire, Bujarin, Marx, Lenin, Gramsci, Sartre, Derrida, Foucault… Pero no hemos salido de las históricas miserias por la palabra precisa de uno u otro pensador.

La emergencia civilizatoria se debe en lo fundamental a la sistematicidad y positividad de la Ciencia y la practicidad y productividad de la Tecnología. Eso es lo que me permite llevar en mi bolsillo una multiplicada Biblioteca de Alejandría. Pero algunos aún pretenden que la palabra de un intelectual puede cambiar la evolución cultural. Es hoy el caso del mal llamado “marxismo cultural”, cuya paternidad se le achaca a Gramsci escribiendo en una cárcel.  ¿En serio, señores?

En ciencia y tecnología, es impensable que cada cual se crea vaca sagrada o que se pretenda que un libro es un abracadabra social. Las disquisiciones y adquisiciones de los científicos inauguradores son sometidas a feroz duda y paulatinamente convertidas en herramientas, módulos, escalones, para hacer crecer la cultura. Van estableciendo rutas críticas y núcleos más probables, en forma de fórmulas, modelos, esquemas, mapas, hipótesis, planos, patentes. Los conocimientos más solidificados e indiscutibles sostienen ramas o módulos más recientes y discutibles. Solo a veces, hay que cambiar hasta algunas raíces.

Pero volvamos a Rousseau. Sus libros, más ensueño que propuesta terrestre, costaron vidas.  Aún hoy pretenden sostener alguna pretensión vampiresa si las estructuras sociales no evitan que la maldad y el egoísmo de cada uno se vea contenido por el de los otros. Veremos cuándo dejamos finalmente el escalón del buenismo en el lento ascenso del Proceso Civilizatorio. Por ahora, está produciendo malos ciudadanos y fallidos contratos sociales. Mientras, el que visite el panteón de Francia no debe dejar de pararse respetuosamente unos instantes ante los restos de Rousseau. Fue un tipo valiente, interesante e inaugurador. Fue.


 

La FHRC convoca conferencia de médicos cubanos recién llegados a Miami

La Fundación para los Derechos Humanos en Cuba convoca a una conferencia de prensa en apoyo a los doctores Alexander Pupo Casas y Alexander Figueredo Izaguirre, recién llegados a Miami tras escapar de la Isla durante una peligrosa travesía.

Los doctores expondrán sus experiencias como defensores de los derechos humanos en Cuba y durante el viaje que los llevó a alcanzar la libertad negada por el régimen cubano.

La conferencia se realizará el próximo miércoles 27 de julio a las 11:00 a.m. en la sede de la FHRC, ubicada en el 901 Ponce de Leon Blvd, Suite 101, Coral Gables, FL, 33134.

Los médicos cubanos fueron víctimas de la brutal represión del régimen tras criticar las precarias condiciones del sistema de salud en la isla y la desatención estatal. Ambos profesionales resultaron expulsados de sus puestos de trabajo, negándoseles retomar sus profesiones y cualquier otro modo de supervivencia.

Pupo Casas y Figueredo Izaguirre sufrieron persecución, acoso, intimidación, arrestos arbitrarios y constantes amenazas contra ellos y sus familiares; situación que los llevó a exponer sus vidas como inmigrantes en selvas y arriesgados trayectos, frente a la violencia del crimen organizado que sustentan Estados narcoterroristas como el cubano.

Para más información:

Maite Luna

786-270 6645


 

Los hijos de Cronos

Según el trasnochado catecismo marxista, todo pequeñoburgués es revolucionario cuando joven y luego se vuelve reaccionario. Pero en los ámbitos del arte y la cultura cubana este axioma fue virado al revés. Los reaccionarios posan de revolucionarios cuando jóvenes, y luego, a medida que les va creciendo la barriga, se les infla también el empaque pequeñoburgués. Es una de las primeras constataciones que nos dispensa De la Nueva Trova a la Timba Brava (oficialistas, contestatarios e inclasificables), el más reciente libro de Armando Añel, de especial pertinencia en los días que corren.

José Luis Cortés, El Tosco y Santiago Feliú: timbero y trovador, indóciles en su juventud, muy cercanos los dos a la marginalidad, aparecen (con razón) entre los que Añel clasifica en este libro como oficialistas. Es posible que algunos no simpaticen con la clasificación, sobre todo en el caso de Santiago, pero en verdad ambos personifican el esquema de aquel postulado marxista vuelto patas arriba.

Más de una vez El Tosco me contó que durante su época de estudiante en la escuela de arte, él desafiaba a las autoridades organizando agrupaciones clandestinas de alumnos para tocar música popular cubana, pues en aquella institución se impartía únicamente la llamada música clásica, en tanto la popular de la Isla no sólo era ignorada como materia de estudios, sino que también estaba prohibida como ejercicio de afición para el alumnado. Sin embargo, años más tarde, vientre inflado de por medio, El Tosco se llenaría la boca para declarar públicamente que aquella escuela de arte se hallaba entre las mejores del mundo. Santiago, por su parte, luego de haber aireado fuertes críticas en canciones como Metamorfosis (“Ay de la generación que pagará los desastres de este ciclón”), iba a sorprender a los ingenuos -pasado el tiempo- declarando desde Argentina, cuna de su venerado santo criminal, que la dictadura cubana no debía ser reformada, que sólo necesitaba resistir frente al Bloqueo.

Comportamientos parecidos se aprecian entre otros trovadores y timberos que Añel cataloga en su libro como oficialistas, pero me pareció oportuno un breve detenimiento en estos dos, no sólo porque alumbran de manera muy particular los recovecos del fenómeno, sino porque además fueron artistas talentosos y con gran acogida, conocedores y representantes ellos mismos de la psicología popular, lo cual le facilitó al fidelismo su utilización como marionetas manipuladoras a la vez que manipuladas.

Ya sabemos que una de las tareas permanentes de la dictadura castrista ha sido comerse a sus hijos, como el titán Cronos. Se trata de un tipo de deglución moral que resulta especialmente obvia en predios de la cultura y que consiste en subvencionar y manejar a los artistas oficialistas, sojuzgar con el miedo a los inclasificables y anular a los contestatarios. Por eso me parece muy acertado el modelo ontológico en que se basa De la Nueva Trova a la Timba Brava, obra (creo yo) que no se ha propuesto ser una semblanza más sobre música popular cubana, y mucho menos un tratado de rancia política, destinado a descalificar a las personas por sus meras ideas o por la forma en que les dé la gana de exhibir las inconsecuencias de su conducta. En el primer caso, el propio Añel lo patentiza en la introducción: “… este no es un libro especializado instrumentalmente hablando, centrado en determinada condición técnica o en las habilidades profesionales de ciertos cantantes o conjuntos. Aborda más bien la naturaleza sociocultural de la Timba y la Nueva Trova. Música de índole movilizadora, capaz de enfrentarse al, o apoyar el, “proceso revolucionario” mediante una narrativa o, inversamente, concentrada en dispersar lo político en lo hedónico”. Y en cuanto al segundo aspecto, también esclarece en el prólogo que su objetivo no es el individuo en particular: “¿Por qué he reunido en un mismo libro a dos fenómenos musicales tan aparentemente en las antípodas como la Nueva Trova y la Timba?… Porque ambos constituyen el producto de una realidad sociopolítica muy específica, la cultura rehén del castrismo, y porque ambos han coincidido, aunque de distinta manera y por diferentes vías, en su capacidad para ejercer de sostenedores del Poder”.

Alguien podría alegar que en el libro no se relacionan con minuciosidad todos los posibles oficialistas, inclasificables y contestatarios de la timba y la trova. Igual pueden surgir reparos en cuanto a quiénes debieran o no aparecer entre los inclasificables. Pero lo que no admite dudas es que en la relación de Añel, aunque no sean todos los que están, todos los que están son. Además, ya quedó dicho que la finalidad de la obra no es radiografiar actitudes individuales, sino dejar expuesta la cultura del rehén que ha movido los hilos de estas dos manifestaciones artísticas desde sus inicios.

De cualquier manera, en otra de sus especificaciones del prólogo, el autor comenta que seguirá dándole taller al tema y que cabe la posibilidad de una segunda edición ampliada del libro. Aunque la verdad es que a mí me ha dejado satisfecho esta primera. Incluso ha conseguido alimentarme una gran expectativa, dada en la probabilidad de que bien sea Armando Añel o algún otro autor se animen a continuar profundizando en la incidencia del fenómeno sobre los demás sectores de nuestra cultura. Creo que en tal sentido no tendría desperdicios pasar la vista sobre el panorama de los escritores. Con todo y lo riesgoso que parezca ser entrarle con la manga al codo a un mundillo cuyos miembros tal vez requieran ser clasificados en más de tres grupos, y a una claque dentro de la cual la complicidad y el contubernio aldeanos harían naufragar en la costa aun el más serio de los análisis.


 

‘Denle la muerte’

Hace 10 años que asesinaron a Oswaldo Payá y a Harold Cepero en Cuba. Fue el 22 de julio del 2012. Luego llegaremos a eso. Ángel Carromero, un español, y un sueco, Aron Modig, fueron, más o menos, testigos del crimen. Carromero era un delegado de Nuevas Generaciones, la organización juvenil del Partido Popular español, mientras Modig era el presidente de las Juventudes de la Democracia Cristiana sueca.

Hace unos días me llegó un excelente libro de David E. Hoffman, Premio Pulitzer y editorialista del The Washington Post: Give me Liberty: The True Story of Oswaldo Payá and His Daring Quest for a Free Cuba. El Premio Pulitzer es una garantía de que Hoffman sabe investigar. No le pueden dar gato por liebre.

Para los que no conocen la historia de Estados Unidos, Give me Liberty es un famoso discurso que Patrick Henry pronunció en St John´s Church, en Richmond, Virginia, el 23 de marzo de 1775, cuando se gestaba la revolución americana. Sus palabras, que electrizaron a la audiencia, terminaban con una frase muy conocida en el país: “Give me Liberty … or give me death”.

La obra, muy bien investigada, especialmente a partir de la historia de Payá, me la envió John Suárez, el sustituto de Frank Calzón, el fundador y alma del “Center for a Free Cuba”, un think-tank dedicado exclusivamente a la libertad de los cubanos. Acaso el único en su género en una ciudad en la que abundan los “centros de reflexión”.

A lo que iba: Give me Liberty sirvió para convencerme de lo que ya me habían advertido Ofelia (la viuda de Payá) y Rosa María (la hija mayor y fundadora de Cuba Decide, una formidable colaboradora de la obra de su padre): que el régimen asesinó a Oswaldo y a Harold, aunque no fuera lo que Raúl Castro pretendía hacer. Quería asustarlos, no matarlos, pero condonó la acción tan pronto fue cometida. Para Fidel y Raúl resultaba obvio dónde estaban sus lealtades. De ahí el brutal encubrimiento, como siempre sucede: los episodios de los barcos hundidos con su carga de niños inocentes, el “13 de Marzo” y el Canímar, y los fusilamientos del general Arnaldo Ochoa y del coronel Tony de la Guardia et al, son los más conocidos, pero no los únicos.

Los servicios secretos cubanos, organizados y adiestrados por la Stasi de la Alemania comunista en los años sesenta y setenta del siglo XX, tienen formas ostensibles e invisibles de montar la persecución a cualquier objetivo presente en la Isla. Querían dar un escarmiento a los “arrogantes europeos”, presentes en Cuba para entrenar a los cubanos en los avatares de la transición, de manera que “la Seguridad” eligió la fórmula “ostensible”.

Un vehículo evidente, propio de la temible Seguridad del Estado cubana: un Lada rojo, que los siguió una buena parte del trayecto, incluso los chocó por detrás provocando el accidente que se saldaría con los dos muertos cubanos (¡qué casualidad!).

No era la primera vez que seguían a Oswaldo Payá de forma ostensible. Un colaborador de Payá declaró que días antes del asesinato del líder opositor conjuntamente con Harold Cepero, emplearon el mismo procedimiento para intentar infundir miedo en Payá, sólo que en esa oportunidad volcaron su vehículo y el auto quedó con las gomas hacia arriba.

Por eso la Seguridad del Estado (la policía política cubana) tiene una postura errática. Por una parte han hecho lo que siempre han realizado, lo que internamente se sentían autorizados a hacer: aterrorizar disidentes. Pero en este caso las dos personas han resultado muertas. Si murieron en el acto, o si fueron asesinados a posteriori, en los dos casos hay encubrimiento y un comportamiento muy sospechoso. Mary Anastasia O´Grady en el WSJ, una gran experta en los asuntos cubanos, el 7 de abril de 2013 en un artículo (“¿Cómo murió realmente Oswaldo Payá?”) da por sentado que fue asesinado.

¿Por qué le niegan a la familia la posibilidad de examinar el cadáver y realizar la autopsia? ¿Por qué no responden a las acusaciones que les hacen los juristas de Human Rights Watch? ¿Qué sentido tiene negarse a compartir las pruebas con partidarios y adversarios si las tienen a mano y es una oportunidad dorada de callarles la boca por un buen número de años a los adversarios de la revolución cubana?

Nadie se cree el cuento de la “altivez revolucionaria”. Cuando ha sido necesario han bajado la cabeza y se han tragado el orgullo. Ya están ambos muertos y se puede contar. Fraga Iribarne le dijo a Fidel Castro que lo iban a colgar de los testículos si no modificaba su comportamiento. Fidel esa madrugada abandonó Galicia, pero no le respondió a Fraga. Se comió su respuesta.

Hoy, y desde que terminó la caridad chavista, el país se agrava y se ha convertido en una pocilga por la falta de todo lo elemental (electricidad, medicinas, agua potable, comida), a lo que se agrega la presencia del dengue, del Covid y de otras desgracias similares, como si las siete plagas de Egipto afectaran a Cuba.

Al fin y a la postre, lo que planteó Oswaldo Payá con el “Proyecto Varela” tiene una extraordinaria vigencia. Planteó en el 2003, hace 19 años, ir “de la ley a la ley”, aprovechando un espacio que les dejaba la legislación vigente para preguntarle al país si insistía en el comunismo o si evolucionaba hacia otras formas más inteligentes y sensatas de organizar la convivencia. En esa época todavía vivía Fidel Castro y, en lugar de aprovechar la oportunidad que le daba su opositor de rectificar, le salió con una pachotada y lo acusó de ser “la CIA por otros medios”.

No solo no le dio la libertad. Le dio la muerte.


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Una antología de la ‘Poesía joven cubana’

El escritor y editor Ernesto Olivera

Los Cínicos Editorial, que dirige el poeta y editor de origen cubano Ernesto Olivera, convoca a participar en la antología Poesía joven cubana (para poetas nacidos entre 1980 y 1999).

La editorial pide a los interesados poesía que no exceda las cinco cuartillas, fecha y lugar de nacimiento del autor y ceder los derechos de esta primera edición. Enviar al email [email protected]

El plazo de admisión cierra el 31 de agosto del presente año 2022.


 

Presentan ‘En olor de lluvia’, de J. A. Albertini

El PEN Club de Escritores Cubanos en el Exilio invita a la presentación de la novela En olor de lluvia (Editorial El Ateje, 2022) del escritor de origen cubano J. A. Albertini. La presentación estará a cargo de los escritores Luis de la Paz, Pedro Corzo y Sara Martínez Castro.

Fecha: Sábado 23 de julio, a las 3.00 p.m.
Dirección: Biblioteca de Coral Way
9445 Coral Way, Miami, 33165

«En la novela En olor de lluvia los personajes de un pueblo, cansados y atemorizados por una voluntad vengativa, deciden retomar el camino al pasado suponiendo que tal vez podrán encontrar la fórmula de la vida eterna y hasta la resurrección de los muertos», apunta la contraportada del libro.

J. A. Albertini (José Antonio). Santa Clara, Las Villas, Cuba (1944). Exprisionero político cubano. Es autor de las novelas Tierra de extraños (1983), A orillas del paraíso (1990), Cuando la sangre mancha (1995), El entierro del enterrador (2002), Allá, donde los ángeles vuelan (2010), Un día de viento (2014) y Siempre en el entonces (2017). También de los libros de entrevistas Miami Medical Team (1992) y Cuba y castrismo: Huelgas de hambre en el presidio político (2007).


 

Del brujo al científico (II)

Egocerebros (Pixabay)

En realidad, todos y cada uno de los seres humanos normales tienen dentro algo que los impele en mayor o menor proporción a creer que: ¡Yo puedo reordenar el entorno!¡Mi mente es capaz de ordenar el aquelarre social! ¡Yo soy capaz de reordenar el mundo! Si ello no es decantado o cribado con la duda sistémica o cartesiana, el pensamiento puede llegar a ser bastante turbio y hasta conducir a comportamientos que serían de pura arrogancia intelectual. Es el caso de los grandes dictadores, que no solo exponen sino también imponen sus ideas con discursos encendidos pero además con cimitarras, jenízaros, camisas pardas, comunas, SS, brigadas de respuesta rápida…

En algunos intelectos, políticos y artistas, esa cuota de arrogancia intelectual que no es escardada por el Método Científico, puede llegar a ser patológica. Las culturas que no tiene defensa para estas patologías suelen ser desmontadas desde adentro, aunque sean capaces de crear cuerpo social desde otros ángulos. El proponente puede constituirse en un verdadero biocida (a veces genocida) que, en nombre de la vida, el progreso o su sagrada verdad, dilapide, asesine o subyugue.

Este es claramente el caso de Stalin, el Hombre de Acero, que en realidad era un hombre de acción e intrigante (un hitman) que se consideró a sí mismo el brazo ejecutor de la “dictadura del proletariado”. Ello le costó más de 40 millones de vidas a los soviéticos, dentro de estos, sus mejores intelectos.

Monos evolucionados o ángeles caídos

Tanto si fuéramos monos evolucionados o ángeles caídos, algo impele a la mente, más aún a la mente poderosa, a mirar más allá de lo que ven los ojos. Ese no es un pecado intelectual sino algo propio del pleno Homo sapiens. Por algo llevamos ese apellido, sapiens.

El pecado ocurre cuando muchas evidencias señalan que antes hubo un error de apreciación, y eso se niega. Pueden ocurrir tres tipos de errores: Decir que sí, cuando es que no; decir que no, cuando es que sí; o no decir nada y dejar que el azar determine.

Ante el asombro provocado por Jrushchov, gran parte de la inteligencia rusa se sumó a la tercera posibilidad, se hizo la tontuela o aceptó muy lentamente la realidad denunciada por algunos intelectos en la URSS, que no se doblegaron, con terrible costo: Solzhenitsyn, Bulgakov, Vavilov….

Occidente traicionado

Es larga la lista de iluminados, filósofos, teólogos, monjes, sabios, intelectuales, y recientemente “científicos sociales” y “politólogos”, que se han pretendido en el deber y en el derecho de repensarnos. Malabaristas del verbo, alumbrados, pensadores, se han creído en posesión de un mandato, un legado, de “sabiduría”. La mayoría son ideólogos pagados. Algunos, actuaron de manera comedida y comunicaron su convicción respetando el espacio de otros. Algunos, por el contrario, creyeron que su iluminación los autorizaba a eliminar física o intelectualmente a todo aquel que no comulgara o dudara de su creencia o dogma.

Las culturas occidentales, desde su origen judeo-cristiano, llevan plomo en el ala. Nos fundó Moisés, guiando al pueblo judío a través del desierto hacia la tierra prometida. Pero no todos llegaron. Cuando el iluminado subió a la montaña, descendió con diez mandamientos subyugantes de todo. Aquellos en su tribu, de su sangre, que continuaron “adorando el becerro de oro”, merecieron ser pasados a cuchillo. Una tercera parte de la tribu de Moisés fue así eliminada.

Por milenios, existieron en Europa guerras y asesinatos de pretexto religioso, incluso casi todo el S-XVII y el XVIII fueron una continuidad de devastadoras guerras, a veces por nimiedades en interpretaciones religiosas de la Biblia. Cristianos y protestantes, apostólicos, hugonotes, huteritas y otomanos, encajaron espadas o cimitarras, sitiaron y arrasaron ciudades amuralladas en nombre de Dios, Ala, Jehová o las Vírgenes.

Ser inteligente es deber inclaudicable de la intelligentsia. El constructo social que no cuente con el parlamentarismo, las tertulias de café o las conferencias-válvula, va a resolver sus cuestiones con la espada y la cimitarra. Pero, ¿se le puede llamar intelligentsia a unos homo sapiens que, pretendiendo habitar la torre de marfil, en los hechos rehúyen las evidencias, se emborrachan con ideas-opioides, sucedáneos-sustantivos, libros-drogas?

Hoy, se va haciendo cada vez más evidente que la intelligentsia nació con plomo en el ala. Tal vez el plomo no nos entró desde las guerras, sino cuando los pensadores franceses del Siglo de las Luces, huyendo de las guerras y del hombre a caballo, crearon paradigmas recargados hacia el buenismo social: todos somos buenos, el ser humano originalmente era un salvaje inocente que se contaminó con la sociedad. Nos soñaron, más que nos pensaron: Rousseau, Saint Simon, Owen, etc., etc. Muchos pudieran ser señalados como los primeros que inocularon en el torrente cultural de Occidente los personajes buenos: Don Quijote, que desface entuertos, Robin Hood, que es ahora un justiciero entre rascacielos (Batman o Superman), el Zorro vengador como justiciero nocturno, Jean Valjean como bondadoso expresidiario.

Es asombroso que en otras latitudes algunos aun hoy consideran a los infieles sus enemigos mortales, pero en general se puede decir que los grupos humanos actuales se han humanizado, y rara vez una tribu pasa a cuchillo parte de otra tribu que no marcha con la manada (notable excepción los Hutus y Tutsis en África Central). Pero ahora se les obliga a abandonar el país en que nacieron, usando maneras más graduales, teatrales e hipócritas: ser declarados revisionistas, gusanos o escuálidos.

Pero esto depende de muchos imponderables. En situaciones de campamento militar, puede retornarse al modo Moisés: cuchillo a todo el que dude. Eso explica el terror en la actuación de jacobinos, bolcheviques, jemeres rojos, guardias rojos maoístas o intrigantes del Partido Socialista Popular (PSP) .

Dentro de la revolución todo, contra la revolución nada, puede implicar un pasaje de avión o unas onzas de plomo. Ello puede depender de si la limpieza ideológica se hace cerca de la Siberia o de la Florida. Los gulags pueden ser campos de horror, pero se han producido en la historia extraños casos, como el próspero gulag en Miami.

Pero la mayoritaria tradición verbalista o parlamentaria de Occidente, puede incluir subrepticias eliminaciones selectivas (Rosa Luxemburgo, Trotski, Julio A. Mella, Camilo Cienfuegos, J. F. Kennedy, Carlos Galán).

El mundo y el cosmos son tan complejos que los seres humanos los queremos comprender en pares, en pesimistas dualidades. Artificialmente ha sido definido como dualista, a veces de manera obtusamente maniquea. A causa de ello, la intelectualidad se ha debatido por siempre entre dos modelos preeminentes. Por un lado, el modelo Platón-Sócrates: iluminados que reciben la luz desde arriba y se basan en ensoñaciones y el verbo. O el modelo Aristóteles-Pitágoras (el primero alumno rebelde de Platón, el otro fundador de la geometría moderna), que intentan sistematizar el conocimiento y ordenar ideas  científicamente.

Se ha pedido que seamos gobernados por sabios. El resultado ha sido que generalmente acceden al poder sofistas que dinamitan la sociedad desde arriba, pretendiendo que la están reasentando, de manera “revolucionaria” luego del desmadre en Francia. Y algún filósofo, tal como ya habían requerido tantos pensadores, no pudo resultar más inhumano una vez en el poder. Es el caso de Lenin, que asesinó a millones en nombre de turbios conceptos, como la lucha de clases, dictadura del proletariado. Es el caso de los Castro, que asesinaron a algunos y expulsaron del país a todo pensamiento alternativo, el 20% de la población.

El brujo evolucionado

Es el empoderamiento a partir de los métodos científicos (en especial el cartesiano) el que lanza a las nubes el poderío humano, principalmente por el surgimiento de la imprenta y de internet. Especializa a una capa de la sociedad en procesar informaciones muy difusas y convertirlas en alta cultura, en capital cultural. Emerge entonces lo que hoy llamamos intelectualidad o intelligentsia. Son individuos más inteligentes y cultos que el resto, y comienzan a sistematizar el saber hasta sintetizarlo en sabiduría, pero algunos se llenan de  vanidad. En el caso de la ciencia y la tecnología, esta tendencia a la vanidad tiene un factor que no deja levantar vuelo. Pero en el caso de las humanidades, que no aplican el método científico, la tendencia a la vanidad y la lentejuela se hace vicio.

La intelligentsia desde su origen se pretendió capaz de entender, comprender y mejorar el mundo. Esta arrogancia y a la vez nobleza es una larga tradición que podemos entrever en Confucio, Lao Tse, Zaratustra, Platón, Aristóteles, Cicerón, Thomas More, Erasmo de Rotterdam, Goethe, Hermann Hesse, Víctor Hugo, etc., etc. Históricamente, mientras las condiciones culturales eran primitivas y asistémicas, el pensador era una avanzada del pensamiento. Era un soñador genial, y sus propuestas eran parte de la tendencia humana y humanizadora a crear mitos y leyendas.

Pensar es inherente al ser humano y su cultura. Debiera ser considerado un derecho humano. En sociedades larvales, el pensador se expresa de disímiles maneras: filosófica o filosofante, gnóstica o agnóstica, teísta o ateísta, política o apolítica. Pero el poderío de algunos individuos y por la suma de los individuos en ciertas sociedades (mayormente la europea) se incrementa notablemente gracias a la acción de otro tipo de pensamiento humano: el científico-tecnológico, que ya había dado nacimiento a la industrialización (mal llamada Revolución Industrial).

Hoy nos enfrentamos a una gran confrontación entre tres partes de la cultura: la masa ovejuna e inercial, la de los intelectuales “humanistas” y la de los intelectos científico-tecnológicos.  Al menos Occidente está atrapado en este laberinto. La grandeza y la miseria humana es un dilema constantemente planteado, nunca resuelto, que nos hace ser de manera compleja a la vez Quijotes y Sanchos, dioses y bestias, depredadores y productores, innovadores y conservadores, ángeles y diablos. Pero en madeja o ecosistema, no en situaciones duales.

El universo se guía por determinadas reglas dialécticas que Hegel identificó como “unidad y lucha de contrarios”, “negación de la negación” y “cambios cuantitativos determinan cambios cualitativos y viceversa”. Por ello la vida a la vez es innovadora y conservadora, crea y a la vez se opone a la creación de mutaciones y variantes “alocadas”. En otras palabras, lo vivo y la masa crean y destruyen información. Es la madre anónima contra Polifemos que devoraban su progenie. Pero si existen Polifemos y Minotauros, también afloran de vez en cuando los raros Ulises, Icaros y Prometeos. Y a veces no los devoran o los laberintos los perdonan. En mi creencia, la humanidad es fundamentalmente prometeica. Por eso la Ciencia es la que nos hace evolucionar culturalmente en la actualidad.


Del brujo al científico

Por qué va a salir mal el experimento de Petro

El experimento de Petro en Colombia saldrá, probablemente, rematadamente mal. Mario Vargas Llosa lo ha dicho con todas sus letras. Los colombianos votaron mal. También los peruanos, y los argentinos y los mexicanos. Votar por la peor opción está al alcance de cualquiera. Mario es un excelente escritor, Premio Nobel en el 2010, pero no es el Oráculo de Delfos, ni trata de parecerlo. Es, sencillamente, una persona experimentada que viene de la izquierda.

 ¿Por qué se puede asegurar algo tan pesimista? Petro acaba de ganar unas elecciones frente a un pintoresco anciano, muy rico, convencido de que la corrupción es la fuente de todos los males. La mayoría, sin embargo, le ha dado un buen espaldarazo a Petro. Le ganó por los pelos a Rodolfo Hernández, ex alcalde de Bucaramanga, y hoy, a días de asumir la presidencia, goza del amplio respaldo del 64% de los colombianos. (Los colombianos no son oportunistas, sino se comportan como los demás pueblos: basculan esperanzadoramente hacia el ganador en las últimas elecciones generales).

Asumamos que Petro es un hombre inteligente y que está lleno de buenas intenciones. Los colombianos, evidentemente, desean dejar atrás la violencia y han elegido al primer presidente de izquierda en la historia del país. Al fin y al cabo, era un chiquillo de 17 años cuando militó en el M-19. A esa edad se hacen numerosas tonterías. A los 19 años Mario Vargas Llosa militaba en el partido de los comunistas peruanos. Petro quiere acabar con la pobreza y con la corrupción que aflige a los colombianos desde tiempos Inmemoriales. ¿Podrá?

No lo creo. Se le oponen dos o tres nociones fundamentales relacionadas con las percepciones. Petro sigue siendo un guerrillero a los ojos endurecidos por la experiencia de la derecha. Muchas personas lo hacen responsable del secuestro de niños, de las violaciones de muchachitas y de varoncitos adolescentes, de miles de asesinatos, de los desplazamientos de millones de campesinos, de destruir una buena parte de la riqueza material de la nación y, últimamente, de haber sido un pésimo gerente de Bogotá, la ciudad que le entregó la alcaldía. El consenso general dice que fue un pésimo alcalde, pero un buen parlamentario.

En cuanto a la corrupción, hay que admitir que se inicia con la venta de los votos personales. Me contaba Plinio Apuleyo Mendoza, apesadumbrado, que en la costa ese tipo de repugnante transacción es muy frecuente. Los políticos se aprovechan de la miseria del sector más pobre de la sociedad para comprarle las cédulas. No es de extrañar, pues, que el cáncer de la ilegitimad de origen haga metástasis por todo el cuerpo social y se transforme en unas jugosas “comisiones”.

Ya no existe la división que había entre la empresa libre y privada (más el mercado) y el socialismo. La experiencia nos dice que el socialismo, mientras más se acercaba al comunismo, fracasaba notablemente. Tal vez se trata de que no ha sido posible crear un modelo fiable. El comunismo chino, entre metáforas que se referían a los gatos y a la caza de ratones, muy a lo chino, derivó en una dictadura de partido único más el “empresarialismo”. Algo así como la bota militar conjugada con la empresa privada. El comunismo ruso, en cambio, tuvo otra deriva: el “capitalismo-de-amiguetes”. Para prosperar en Rusia se recurría al gansterismo.

Petro se propone contar con sus adversarios para crear riqueza. Intenta reclutar a los grandes y medianos empresarios. Sin las inversiones de ellos y de las empresas extranjeras, no habrá superación de la pobreza. Y ese dinero fluirá al extranjero, a unos mercados más hospitalarios. Esa es la historia de Miami (y de Hialeah, la única ciudad de USA en la que se habla español real y totalmente). Miami se nutre de los fracasos de América Latina. Ya hay un enjambre de banqueros miamenses, algunos de ellos de origen colombiano, solicitando la plata ahorrada por los empresarios.  Es decir, no habrá “dinero para crear más dinero” en Colombia, debido a que los capitalistas perciben a Petro como un enemigo de la libre empresa y del mercado, y practican y recomiendan quedarse a la expectativa de lo que va a suceder en Colombia a mediano plazo.

¿Cuál es el “mediano plazo” colombiano? Nadie lo sabe. Pero, sin duda, se trata de un concepto elástico que durará tanto como la profecía de que “Petro es el mismo Petro de siempre”. A no ser  que Petro se dé cuenta de la situación y se declare pro mercado y pro libre empresa, pero tomando las medidas necesarias para ser creíble.

Francamente, me sorprendería que Petro iniciara un gobierno realmente pro capitalista. Eso sería pedirle peras al olmo.


 

Las protestas vuelven a calentar el verano de Cuba

Protesta en Centro Habana, 14 de julio de 2022

Manifestaciones de protesta se sucedieron la noche de este jueves 14 de julio de 2022 en el municipio Los Palacios, en la provincia de Pinar del Río, tras los recurrentes cortes de electricidad que afectan a toda Cuba.

En los videos que circularon en las redes impera la oscuridad tras producirse «apagones». Una multitud avanza y se escuchan golpes de cazuela y gritos de «singao» (como los cubanos llaman peyorativamente al gobernante Miguel Díaz Canel) y «pongan la corriente, pinga».

No está claro si los manifestantes se dirigían a la sede del Partido Comunista en la provincia, o a la sede del llamado «Poder Popular». El régimen cubano inició cortes de Internet poco después.

«Poco después de las 12:30 de esta madrugada (viernes 15 de julio) todas las transmisiones en vivo originadas en Los Palacios se detuvieron, lo que sugiere un presunto corte de la conexión a internet por parte del monopolio de las telecomunicaciones de Cuba, ETECSA». informó Cubanet.

Los cortes de Internet se extendieron como mínimo hasta La Habana, donde también hubo protestas este jueves. Mujeres cortaron el tránsito en la periferia de las calles Reina y Galiano, en la zona del parque El Curita, presuntamente tras un desalojo.

«Caída de internet en Cuba a partir de las 12:50 hasta la 1:40 a.m. (según @gatech_ioda) coincide con reportes de dificultades para conectarse en ese horario de usuarios en: Guanabacoa, Plaza, Diez de Octubre, Playa, Holguín, Matanzas, Varadero, Cienfuegos y Santa Clara», informó el Proyecto Inventario.


 

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